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lunes, 7 de diciembre de 2009

Actualiza Linux sin estar conectado a Ia red (Internet)


Sushi, huh? es un sencillo programa que permite descargar las actualizaciones de varias distribuciones Linux en un ordenador, guardarlas en un dispositivo de almacenamiento y ejecutarlas en otro ordenador sin conexión a Internet.
Fuente: Akronoticias

La aplicación ejecuta un sencillo interfaz web que permite elegir la distribución y repositorio a utilizar, los paquetes que se desean actualizar y posteriormente los descarga. En la web del programa se recomienda sincronizar previamente el programa con nuestro sistema Linux, para evitar descargar paquetes que ya tengamos actualizados.

Sushi, huh? funciona tanto en Windows como en Linux y aunque su desarrollo todavía está en fase beta, ya permite actualizar distribuciones como Debian, Fedora, Ubuntu, Mandriva y openSuse.
Sin lugar a dudas, es una buena manera de acercar Linux a aquellas personas que únicamente disponen de conexión a la red en su centro de trabajo o estudios y quieren actualizar o instalar nuevos
paquetes en sus sistemas.

Actualiza Linux sin estar conectado a Ia red (Internet)


Sushi, huh? es un sencillo programa que permite descargar las actualizaciones de varias distribuciones Linux en un ordenador, guardarlas en un dispositivo de almacenamiento y ejecutarlas en otro ordenador sin conexión a Internet.
Fuente: Akronoticias

La aplicación ejecuta un sencillo interfaz web que permite elegir la distribución y repositorio a utilizar, los paquetes que se desean actualizar y posteriormente los descarga. En la web del programa se recomienda sincronizar previamente el programa con nuestro sistema Linux, para evitar descargar paquetes que ya tengamos actualizados.

Sushi, huh? funciona tanto en Windows como en Linux y aunque su desarrollo todavía está en fase beta, ya permite actualizar distribuciones como Debian, Fedora, Ubuntu, Mandriva y openSuse.
Sin lugar a dudas, es una buena manera de acercar Linux a aquellas personas que únicamente disponen de conexión a la red en su centro de trabajo o estudios y quieren actualizar o instalar nuevos
paquetes en sus sistemas.

Actualiza Linux sin estar conectado a Ia red (Internet)


Sushi, huh? es un sencillo programa que permite descargar las actualizaciones de varias distribuciones Linux en un ordenador, guardarlas en un dispositivo de almacenamiento y ejecutarlas en otro ordenador sin conexión a Internet.
Fuente: Akronoticias

La aplicación ejecuta un sencillo interfaz web que permite elegir la distribución y repositorio a utilizar, los paquetes que se desean actualizar y posteriormente los descarga. En la web del programa se recomienda sincronizar previamente el programa con nuestro sistema Linux, para evitar descargar paquetes que ya tengamos actualizados.

Sushi, huh? funciona tanto en Windows como en Linux y aunque su desarrollo todavía está en fase beta, ya permite actualizar distribuciones como Debian, Fedora, Ubuntu, Mandriva y openSuse.
Sin lugar a dudas, es una buena manera de acercar Linux a aquellas personas que únicamente disponen de conexión a la red en su centro de trabajo o estudios y quieren actualizar o instalar nuevos
paquetes en sus sistemas.

Cosas interesantes que debe hacer tras instalar Ubuntu


En este artículo veremos muchos de esos conceptos básicos, como navegación general, instalación o actualización de software, ideas para personalizar nuestro escritorio, aplicaciones interesantes y más cosas.

Inicio del sistema

Si elegisteis la instalación dual, encontrareis algún tipo de menú al arrancar vuestro sistema. Con la instalación desde dentro de Windows, la opción predefinida será el propio Windows. Con la instalación dual nativa, el menú será ligeramente diferente, y la opción predefinida será Ubuntu. En caso de una instalación única de Ubuntu, no habrá menú y el sistema cargará directamente.

Cuando arrancamos Ubuntu, una vez completa la carga, encontramos una pantalla que requiere nuestras credenciales para acceder al sistema. El usuario que creamos en el proceso de instalación aparece en una lista, encima del campo de texto en el que se nos pide un nombre de usuario. Basta con pinchar sobre él e introducir la contraseña que elegimos cuando lo creamos.

Navegación general

Paneles

Una vez frente al escritorio, veremos dos paneles, uno inferior y otro superior. El inferior contiene la papelera, el selector de escritorios virtuales y la lista de ventanas en uso. El panel superior contiene el menú principal, algunos accesos directos, el reloj y calendario, el applet de red e indicador de batería y Bluetooth si se diera el caso.

Si pinchamos con el botón derecho del ratón en alguna parte libre de cualquiera de los dos paneles, podremos acceder a varias opciones muy interesantes.
  • Añadir al panel: esta opción nos permite añadir nuevos widgets al propio panel. Desde botones para cerrar o bloquear nuestra sesión a otros de búsqueda, informe meteorológico, índices bursátiles, notas, monitor de sistema y un largo etcétera.
  • Propiedades: en este caso, podemos cambiar las preferencias del propio panel. Tamaño, anchura, capacidad para expandirse, para ocultarse automáticamente y otras opciones están a nuestro alcance desde la solapa “General”. La solapa “Fondo” nos permite seleccionar como queremos que se vea el propio panel, ya sea con el tema elegido para el escritorio, con un color de relleno, con un determinado porcentaje de transparencia o incluso con una imagen de fondo a nuestra elección.
Ya veis que nada más empezar ya tenemos decenas de opciones para personalizar nuestro panel, y esta es la tónica general en Linux.

Menú principal

El menú principal se divide en tres secciones: Aplicaciones, Lugares y Sistema. La primera es similar al menú Programas de Windows. En él se engloban diferentes tipos de aplicaciones. Os recomiendo investigar este menú para descubrir los diferentes programas preinstalados: la suite de Open Office, el programa de manipulación de imágenes GIMP, el grabador de CDs Brasero o el reproductor de música Rythmbox son algunos de los más atractivos. También vemos como ultima opción el software Store, donde podremos descargar aplicaciones.

La segunda opción muestra accesos directos a carpetas, dispositivos, entorno de red o documentos recientes.

La tercera opción es especialmente interesante, ya que nos abre la puerta a todas las aplicaciones administrativas y de personalización. Dentro de las administrativas encontramos el monitor de sistema, que nos permite entender el rendimiento y uso de nuestro sistema, el gestor de actualizaciones, el de instalación Synaptic, la gestión de usuarios, etc. En cuanto al menú de preferencias, nos permite seleccionar decenas de opciones personales, desde el salvapantallas, temas de ventanas, iconos, tipografía, hasta la definición de accesos directos, gestión de energía, etc.

Repositorios

Un concepto muy diferente al que puede estarse acostumbrado como usuario de Windows. En Linux, la instalación y actualización se lleva a cabo a través de repositorios. Éstos son bibliotecas de software en las que se incluyen multitud de aplicaciones y se actualizan nuevas versiones de las mismas. Este concepto es muy diferente al que conocemos de Windows, que nos obliga a visitar diferentes sitios web, ya sea el del propio creador de la aplicación o algún portal de software. En Ubuntu 9.10, podemos instalar de una forma muy sencilla desde el menú Aplicaciones > Centro de software Ubuntu.

Antes de instalar o actualizar, una tarea conveniente es buscar el repositorio que nos proporcione mejor velocidad de conexión. Para ello, accedemos al menú Sistema > Administración > Orígenes de Software. En el centro de la pantalla vemos un desplegable para el campo “Descargar desde”. Lo desplegamos y seleccionamos la opción “Otro...”. En la pantalla siguiente, pinchamos en el botón “Seleccionar el mejor servidor”. Una vez termine la búsqueda y se seleccione el servidor que nos dé una mejor respuesta, podemos cerrar esta pantalla.

Actualización general

Una de las primeras tareas que llevar a cabo tras instalar Ubuntu, o cualquier distro Linux, es llevar a cabo una actualización general. De esta forma, instalaremos todas las mejoras que se hayan creado desde la salida de la versión que estemos usando. En el caso de Ubuntu, hace poco más de un mes que se lanzó, y la actualización ya suma un buen número de mejoras y actualizaciones.

Para llevar a cabo esta actualización, asumiendo que tenemos acceso a Internet, basta con ir al menú de Sistema > Administración y elegir la opción ”Gestor de actualizaciones”. Necesitaremos introducir nuestra contraseña para confirmar nuestra condición de administrador.

Esta primera actualización es especialmente grande y llevará varios minutos. Con un uso normal de nuestro sistema, una actualización común llevará segundos y el propio sistema nos avisará cuando sea necesaria. Igualmente, en esta primera ocasión se incluye una nueva versión del núcleo del sistema, que requerirá reiniciar el sistema. En actualizaciones normales esto no es necesario.

Instalación de software

Hay tres formas principales para instalar software en Ubuntu 9.10. Podremos hacerlo desde el Centro de Software Ubuntu, desde el Gestor de instalación Synaptic o desde la línea de comandos. Las dos primeras son muy sencillas: basta con buscar el paquete o aplicación que queramos instalar, lo seleccionamos y procedamos a la instalación. El propio sistema detectará si hay dependencias y las instalará también.

Desde la línea de comandos también es sencillo, aunque suele ser más la preferencia de usuarios con experiencia. En cualquier caso, si queréis intentarlo, primero abrid una consola virtual desde el menú Aplicaciones > Accesorios > Terminal. Una vez se abra, podéis instalar una aplicación tecleando el comando “sudo apt-get install nombre_de_aplicación (sin comillas). Por ejemplo, para instalar Skype teclearíamos “sudo apt-get install skype”. El sistema nos mostrará lo que va a instalarse y pedirá confirmación (Sí/No) antes de continuar.

Cosas interesantes que instalar

Veamos algunas de mis aplicaciones preferidas:

Efectos de escritorio Compiz: desde el centro de software Ubuntu, buscamos “compiz”. Seleccionamos las opciones “Configuración de efectos de escritorio avanzados” y “Efectos de escritorio”. Una vez acabe la instalación, podremos seleccionar y modificar los efectos desde el menú Sistema > Preferencias > Administrador de opciones CompizConfig.

Scribus: una herramienta avanzada para la creación de publicaciones escritas, que entre muchas cosas permite crear revistas en formato PDF. Siguiendo el mismo método, buscamos “Scribus” y procedemos a instalarlo. Lo lanzamos desde el menú Aplicaciones > Oficina.

Gnome Do: un muy útil lanzador de aplicaciones. Buscamos “gnome-do” e instalamos. Lo lanzamos desde el menú Aplicaciones > Accesorios.

Wine: la capa de emulación que nos permite instalar aplicaciones de Windows. Buscamos “wine” e instalamos. Lo lanzamos desde el menú Aplicaciones.

aMSN: clon del famoso cliente de chat Windows para nostálgicos. Buscamos “amsn” e instalamos. Lo lanzamos desde el menú de Aplicaciones > Internet.

Indudablemente, hay muchas aplicaciones disponibles, y en algunos casos, para descargarlas necesitamos añadir nuevos repositorios a nuestro sistema. De hecho, en esta extensísima lista podéis encontrar instalaciones de todo tipo. Mi recomendación es que probéis hasta encontrar las que más os gusten. El método de instalación a través de línea de comandos suele ser el preferido por este tipo de guías, puesto que es mucho más sencillo incluir un comando escrito que una serie de instrucciones o pantallazos. No os dejéis intimidar por la línea de comandos: en cuanto hayáis instalado un par de veces comprobareis que es sencillo y más rápido que a través de menús.

Personalizar nuestro escritorio

La forma más fácil de personalizar la estética de nuestro escritorio pasa por pinchar con el botón derecho sobre el escritorio y seleccionar la opción “Cambiar el fondo de escritorio”. La pantalla que aparece nos da una serie de solapas que nos permitirán cambiar radicalmente nuestro escritorio.

Por defecto, la solapa preseleccionada es la de “Fondo”, en la que podremos ver una colección de fondos de escritorio incluidos con Ubuntu. La solapa “Tema” nos permite elegir el tema de escritorio, que supone una serie de combinaciones de estilos de ventana, icono, colores, etc. Encontramos unos cuantos temas por defecto, aunque todos son configurables. La solapa ”Tipografías” nos permite elegir los tipos de letra del sistema. En la solapa “Efectos visuales” podemos elegir el nivel de efectos del sistema. La configuración ”Extra” nos da una serie de efectos muy atractivos.

Abriendo el administrador de Compiz Config, dentro del menú Sistema > Preferencias > Administrador de opciones compizconfig, vemos una gran variedad de opciones disponibles. Especialmente, efectos como el cubo de escritorio, las ventanas gelatinosas o las ventanas 3D dan a nuestro escritorio un aspecto muy avanzado y estético.

Resumiendo

Hemos visto una muy breve muestra de las cosas que conviene hacer tras la instalación de Ubuntu 9.10. Estas ideas son muy similares en el caso de cualquier otra distro. Las opciones son muy diversas y abundantes, así que en este caso creo que lo mejor que puede hacerse es lanzarse a probar sin miedo. De hecho, me parece interesante no desvelar todos los secretos, porque creo que la mejor parte es aprender por uno mismo, siguiendo los propios intereses y preferencias.

En el próximo artículo veremos aplicaciones interesantes que instalar para redes sociales, multimedia y otras tareas.

Hasta entonces, ¡disfrutad de vuestra experiencia Linux!

Fuente: Baquía

Cosas interesantes que debe hacer tras instalar Ubuntu


En este artículo veremos muchos de esos conceptos básicos, como navegación general, instalación o actualización de software, ideas para personalizar nuestro escritorio, aplicaciones interesantes y más cosas.

Inicio del sistema

Si elegisteis la instalación dual, encontrareis algún tipo de menú al arrancar vuestro sistema. Con la instalación desde dentro de Windows, la opción predefinida será el propio Windows. Con la instalación dual nativa, el menú será ligeramente diferente, y la opción predefinida será Ubuntu. En caso de una instalación única de Ubuntu, no habrá menú y el sistema cargará directamente.

Cuando arrancamos Ubuntu, una vez completa la carga, encontramos una pantalla que requiere nuestras credenciales para acceder al sistema. El usuario que creamos en el proceso de instalación aparece en una lista, encima del campo de texto en el que se nos pide un nombre de usuario. Basta con pinchar sobre él e introducir la contraseña que elegimos cuando lo creamos.

Navegación general

Paneles

Una vez frente al escritorio, veremos dos paneles, uno inferior y otro superior. El inferior contiene la papelera, el selector de escritorios virtuales y la lista de ventanas en uso. El panel superior contiene el menú principal, algunos accesos directos, el reloj y calendario, el applet de red e indicador de batería y Bluetooth si se diera el caso.

Si pinchamos con el botón derecho del ratón en alguna parte libre de cualquiera de los dos paneles, podremos acceder a varias opciones muy interesantes.
  • Añadir al panel: esta opción nos permite añadir nuevos widgets al propio panel. Desde botones para cerrar o bloquear nuestra sesión a otros de búsqueda, informe meteorológico, índices bursátiles, notas, monitor de sistema y un largo etcétera.
  • Propiedades: en este caso, podemos cambiar las preferencias del propio panel. Tamaño, anchura, capacidad para expandirse, para ocultarse automáticamente y otras opciones están a nuestro alcance desde la solapa “General”. La solapa “Fondo” nos permite seleccionar como queremos que se vea el propio panel, ya sea con el tema elegido para el escritorio, con un color de relleno, con un determinado porcentaje de transparencia o incluso con una imagen de fondo a nuestra elección.
Ya veis que nada más empezar ya tenemos decenas de opciones para personalizar nuestro panel, y esta es la tónica general en Linux.

Menú principal

El menú principal se divide en tres secciones: Aplicaciones, Lugares y Sistema. La primera es similar al menú Programas de Windows. En él se engloban diferentes tipos de aplicaciones. Os recomiendo investigar este menú para descubrir los diferentes programas preinstalados: la suite de Open Office, el programa de manipulación de imágenes GIMP, el grabador de CDs Brasero o el reproductor de música Rythmbox son algunos de los más atractivos. También vemos como ultima opción el software Store, donde podremos descargar aplicaciones.

La segunda opción muestra accesos directos a carpetas, dispositivos, entorno de red o documentos recientes.

La tercera opción es especialmente interesante, ya que nos abre la puerta a todas las aplicaciones administrativas y de personalización. Dentro de las administrativas encontramos el monitor de sistema, que nos permite entender el rendimiento y uso de nuestro sistema, el gestor de actualizaciones, el de instalación Synaptic, la gestión de usuarios, etc. En cuanto al menú de preferencias, nos permite seleccionar decenas de opciones personales, desde el salvapantallas, temas de ventanas, iconos, tipografía, hasta la definición de accesos directos, gestión de energía, etc.

Repositorios

Un concepto muy diferente al que puede estarse acostumbrado como usuario de Windows. En Linux, la instalación y actualización se lleva a cabo a través de repositorios. Éstos son bibliotecas de software en las que se incluyen multitud de aplicaciones y se actualizan nuevas versiones de las mismas. Este concepto es muy diferente al que conocemos de Windows, que nos obliga a visitar diferentes sitios web, ya sea el del propio creador de la aplicación o algún portal de software. En Ubuntu 9.10, podemos instalar de una forma muy sencilla desde el menú Aplicaciones > Centro de software Ubuntu.

Antes de instalar o actualizar, una tarea conveniente es buscar el repositorio que nos proporcione mejor velocidad de conexión. Para ello, accedemos al menú Sistema > Administración > Orígenes de Software. En el centro de la pantalla vemos un desplegable para el campo “Descargar desde”. Lo desplegamos y seleccionamos la opción “Otro...”. En la pantalla siguiente, pinchamos en el botón “Seleccionar el mejor servidor”. Una vez termine la búsqueda y se seleccione el servidor que nos dé una mejor respuesta, podemos cerrar esta pantalla.

Actualización general

Una de las primeras tareas que llevar a cabo tras instalar Ubuntu, o cualquier distro Linux, es llevar a cabo una actualización general. De esta forma, instalaremos todas las mejoras que se hayan creado desde la salida de la versión que estemos usando. En el caso de Ubuntu, hace poco más de un mes que se lanzó, y la actualización ya suma un buen número de mejoras y actualizaciones.

Para llevar a cabo esta actualización, asumiendo que tenemos acceso a Internet, basta con ir al menú de Sistema > Administración y elegir la opción ”Gestor de actualizaciones”. Necesitaremos introducir nuestra contraseña para confirmar nuestra condición de administrador.

Esta primera actualización es especialmente grande y llevará varios minutos. Con un uso normal de nuestro sistema, una actualización común llevará segundos y el propio sistema nos avisará cuando sea necesaria. Igualmente, en esta primera ocasión se incluye una nueva versión del núcleo del sistema, que requerirá reiniciar el sistema. En actualizaciones normales esto no es necesario.

Instalación de software

Hay tres formas principales para instalar software en Ubuntu 9.10. Podremos hacerlo desde el Centro de Software Ubuntu, desde el Gestor de instalación Synaptic o desde la línea de comandos. Las dos primeras son muy sencillas: basta con buscar el paquete o aplicación que queramos instalar, lo seleccionamos y procedamos a la instalación. El propio sistema detectará si hay dependencias y las instalará también.

Desde la línea de comandos también es sencillo, aunque suele ser más la preferencia de usuarios con experiencia. En cualquier caso, si queréis intentarlo, primero abrid una consola virtual desde el menú Aplicaciones > Accesorios > Terminal. Una vez se abra, podéis instalar una aplicación tecleando el comando “sudo apt-get install nombre_de_aplicación (sin comillas). Por ejemplo, para instalar Skype teclearíamos “sudo apt-get install skype”. El sistema nos mostrará lo que va a instalarse y pedirá confirmación (Sí/No) antes de continuar.

Cosas interesantes que instalar

Veamos algunas de mis aplicaciones preferidas:

Efectos de escritorio Compiz: desde el centro de software Ubuntu, buscamos “compiz”. Seleccionamos las opciones “Configuración de efectos de escritorio avanzados” y “Efectos de escritorio”. Una vez acabe la instalación, podremos seleccionar y modificar los efectos desde el menú Sistema > Preferencias > Administrador de opciones CompizConfig.

Scribus: una herramienta avanzada para la creación de publicaciones escritas, que entre muchas cosas permite crear revistas en formato PDF. Siguiendo el mismo método, buscamos “Scribus” y procedemos a instalarlo. Lo lanzamos desde el menú Aplicaciones > Oficina.

Gnome Do: un muy útil lanzador de aplicaciones. Buscamos “gnome-do” e instalamos. Lo lanzamos desde el menú Aplicaciones > Accesorios.

Wine: la capa de emulación que nos permite instalar aplicaciones de Windows. Buscamos “wine” e instalamos. Lo lanzamos desde el menú Aplicaciones.

aMSN: clon del famoso cliente de chat Windows para nostálgicos. Buscamos “amsn” e instalamos. Lo lanzamos desde el menú de Aplicaciones > Internet.

Indudablemente, hay muchas aplicaciones disponibles, y en algunos casos, para descargarlas necesitamos añadir nuevos repositorios a nuestro sistema. De hecho, en esta extensísima lista podéis encontrar instalaciones de todo tipo. Mi recomendación es que probéis hasta encontrar las que más os gusten. El método de instalación a través de línea de comandos suele ser el preferido por este tipo de guías, puesto que es mucho más sencillo incluir un comando escrito que una serie de instrucciones o pantallazos. No os dejéis intimidar por la línea de comandos: en cuanto hayáis instalado un par de veces comprobareis que es sencillo y más rápido que a través de menús.

Personalizar nuestro escritorio

La forma más fácil de personalizar la estética de nuestro escritorio pasa por pinchar con el botón derecho sobre el escritorio y seleccionar la opción “Cambiar el fondo de escritorio”. La pantalla que aparece nos da una serie de solapas que nos permitirán cambiar radicalmente nuestro escritorio.

Por defecto, la solapa preseleccionada es la de “Fondo”, en la que podremos ver una colección de fondos de escritorio incluidos con Ubuntu. La solapa “Tema” nos permite elegir el tema de escritorio, que supone una serie de combinaciones de estilos de ventana, icono, colores, etc. Encontramos unos cuantos temas por defecto, aunque todos son configurables. La solapa ”Tipografías” nos permite elegir los tipos de letra del sistema. En la solapa “Efectos visuales” podemos elegir el nivel de efectos del sistema. La configuración ”Extra” nos da una serie de efectos muy atractivos.

Abriendo el administrador de Compiz Config, dentro del menú Sistema > Preferencias > Administrador de opciones compizconfig, vemos una gran variedad de opciones disponibles. Especialmente, efectos como el cubo de escritorio, las ventanas gelatinosas o las ventanas 3D dan a nuestro escritorio un aspecto muy avanzado y estético.

Resumiendo

Hemos visto una muy breve muestra de las cosas que conviene hacer tras la instalación de Ubuntu 9.10. Estas ideas son muy similares en el caso de cualquier otra distro. Las opciones son muy diversas y abundantes, así que en este caso creo que lo mejor que puede hacerse es lanzarse a probar sin miedo. De hecho, me parece interesante no desvelar todos los secretos, porque creo que la mejor parte es aprender por uno mismo, siguiendo los propios intereses y preferencias.

En el próximo artículo veremos aplicaciones interesantes que instalar para redes sociales, multimedia y otras tareas.

Hasta entonces, ¡disfrutad de vuestra experiencia Linux!

Fuente: Baquía

Cosas interesantes que debe hacer tras instalar Ubuntu


En este artículo veremos muchos de esos conceptos básicos, como navegación general, instalación o actualización de software, ideas para personalizar nuestro escritorio, aplicaciones interesantes y más cosas.

Inicio del sistema

Si elegisteis la instalación dual, encontrareis algún tipo de menú al arrancar vuestro sistema. Con la instalación desde dentro de Windows, la opción predefinida será el propio Windows. Con la instalación dual nativa, el menú será ligeramente diferente, y la opción predefinida será Ubuntu. En caso de una instalación única de Ubuntu, no habrá menú y el sistema cargará directamente.

Cuando arrancamos Ubuntu, una vez completa la carga, encontramos una pantalla que requiere nuestras credenciales para acceder al sistema. El usuario que creamos en el proceso de instalación aparece en una lista, encima del campo de texto en el que se nos pide un nombre de usuario. Basta con pinchar sobre él e introducir la contraseña que elegimos cuando lo creamos.

Navegación general

Paneles

Una vez frente al escritorio, veremos dos paneles, uno inferior y otro superior. El inferior contiene la papelera, el selector de escritorios virtuales y la lista de ventanas en uso. El panel superior contiene el menú principal, algunos accesos directos, el reloj y calendario, el applet de red e indicador de batería y Bluetooth si se diera el caso.

Si pinchamos con el botón derecho del ratón en alguna parte libre de cualquiera de los dos paneles, podremos acceder a varias opciones muy interesantes.
  • Añadir al panel: esta opción nos permite añadir nuevos widgets al propio panel. Desde botones para cerrar o bloquear nuestra sesión a otros de búsqueda, informe meteorológico, índices bursátiles, notas, monitor de sistema y un largo etcétera.
  • Propiedades: en este caso, podemos cambiar las preferencias del propio panel. Tamaño, anchura, capacidad para expandirse, para ocultarse automáticamente y otras opciones están a nuestro alcance desde la solapa “General”. La solapa “Fondo” nos permite seleccionar como queremos que se vea el propio panel, ya sea con el tema elegido para el escritorio, con un color de relleno, con un determinado porcentaje de transparencia o incluso con una imagen de fondo a nuestra elección.
Ya veis que nada más empezar ya tenemos decenas de opciones para personalizar nuestro panel, y esta es la tónica general en Linux.

Menú principal

El menú principal se divide en tres secciones: Aplicaciones, Lugares y Sistema. La primera es similar al menú Programas de Windows. En él se engloban diferentes tipos de aplicaciones. Os recomiendo investigar este menú para descubrir los diferentes programas preinstalados: la suite de Open Office, el programa de manipulación de imágenes GIMP, el grabador de CDs Brasero o el reproductor de música Rythmbox son algunos de los más atractivos. También vemos como ultima opción el software Store, donde podremos descargar aplicaciones.

La segunda opción muestra accesos directos a carpetas, dispositivos, entorno de red o documentos recientes.

La tercera opción es especialmente interesante, ya que nos abre la puerta a todas las aplicaciones administrativas y de personalización. Dentro de las administrativas encontramos el monitor de sistema, que nos permite entender el rendimiento y uso de nuestro sistema, el gestor de actualizaciones, el de instalación Synaptic, la gestión de usuarios, etc. En cuanto al menú de preferencias, nos permite seleccionar decenas de opciones personales, desde el salvapantallas, temas de ventanas, iconos, tipografía, hasta la definición de accesos directos, gestión de energía, etc.

Repositorios

Un concepto muy diferente al que puede estarse acostumbrado como usuario de Windows. En Linux, la instalación y actualización se lleva a cabo a través de repositorios. Éstos son bibliotecas de software en las que se incluyen multitud de aplicaciones y se actualizan nuevas versiones de las mismas. Este concepto es muy diferente al que conocemos de Windows, que nos obliga a visitar diferentes sitios web, ya sea el del propio creador de la aplicación o algún portal de software. En Ubuntu 9.10, podemos instalar de una forma muy sencilla desde el menú Aplicaciones > Centro de software Ubuntu.

Antes de instalar o actualizar, una tarea conveniente es buscar el repositorio que nos proporcione mejor velocidad de conexión. Para ello, accedemos al menú Sistema > Administración > Orígenes de Software. En el centro de la pantalla vemos un desplegable para el campo “Descargar desde”. Lo desplegamos y seleccionamos la opción “Otro...”. En la pantalla siguiente, pinchamos en el botón “Seleccionar el mejor servidor”. Una vez termine la búsqueda y se seleccione el servidor que nos dé una mejor respuesta, podemos cerrar esta pantalla.

Actualización general

Una de las primeras tareas que llevar a cabo tras instalar Ubuntu, o cualquier distro Linux, es llevar a cabo una actualización general. De esta forma, instalaremos todas las mejoras que se hayan creado desde la salida de la versión que estemos usando. En el caso de Ubuntu, hace poco más de un mes que se lanzó, y la actualización ya suma un buen número de mejoras y actualizaciones.

Para llevar a cabo esta actualización, asumiendo que tenemos acceso a Internet, basta con ir al menú de Sistema > Administración y elegir la opción ”Gestor de actualizaciones”. Necesitaremos introducir nuestra contraseña para confirmar nuestra condición de administrador.

Esta primera actualización es especialmente grande y llevará varios minutos. Con un uso normal de nuestro sistema, una actualización común llevará segundos y el propio sistema nos avisará cuando sea necesaria. Igualmente, en esta primera ocasión se incluye una nueva versión del núcleo del sistema, que requerirá reiniciar el sistema. En actualizaciones normales esto no es necesario.

Instalación de software

Hay tres formas principales para instalar software en Ubuntu 9.10. Podremos hacerlo desde el Centro de Software Ubuntu, desde el Gestor de instalación Synaptic o desde la línea de comandos. Las dos primeras son muy sencillas: basta con buscar el paquete o aplicación que queramos instalar, lo seleccionamos y procedamos a la instalación. El propio sistema detectará si hay dependencias y las instalará también.

Desde la línea de comandos también es sencillo, aunque suele ser más la preferencia de usuarios con experiencia. En cualquier caso, si queréis intentarlo, primero abrid una consola virtual desde el menú Aplicaciones > Accesorios > Terminal. Una vez se abra, podéis instalar una aplicación tecleando el comando “sudo apt-get install nombre_de_aplicación (sin comillas). Por ejemplo, para instalar Skype teclearíamos “sudo apt-get install skype”. El sistema nos mostrará lo que va a instalarse y pedirá confirmación (Sí/No) antes de continuar.

Cosas interesantes que instalar

Veamos algunas de mis aplicaciones preferidas:

Efectos de escritorio Compiz: desde el centro de software Ubuntu, buscamos “compiz”. Seleccionamos las opciones “Configuración de efectos de escritorio avanzados” y “Efectos de escritorio”. Una vez acabe la instalación, podremos seleccionar y modificar los efectos desde el menú Sistema > Preferencias > Administrador de opciones CompizConfig.

Scribus: una herramienta avanzada para la creación de publicaciones escritas, que entre muchas cosas permite crear revistas en formato PDF. Siguiendo el mismo método, buscamos “Scribus” y procedemos a instalarlo. Lo lanzamos desde el menú Aplicaciones > Oficina.

Gnome Do: un muy útil lanzador de aplicaciones. Buscamos “gnome-do” e instalamos. Lo lanzamos desde el menú Aplicaciones > Accesorios.

Wine: la capa de emulación que nos permite instalar aplicaciones de Windows. Buscamos “wine” e instalamos. Lo lanzamos desde el menú Aplicaciones.

aMSN: clon del famoso cliente de chat Windows para nostálgicos. Buscamos “amsn” e instalamos. Lo lanzamos desde el menú de Aplicaciones > Internet.

Indudablemente, hay muchas aplicaciones disponibles, y en algunos casos, para descargarlas necesitamos añadir nuevos repositorios a nuestro sistema. De hecho, en esta extensísima lista podéis encontrar instalaciones de todo tipo. Mi recomendación es que probéis hasta encontrar las que más os gusten. El método de instalación a través de línea de comandos suele ser el preferido por este tipo de guías, puesto que es mucho más sencillo incluir un comando escrito que una serie de instrucciones o pantallazos. No os dejéis intimidar por la línea de comandos: en cuanto hayáis instalado un par de veces comprobareis que es sencillo y más rápido que a través de menús.

Personalizar nuestro escritorio

La forma más fácil de personalizar la estética de nuestro escritorio pasa por pinchar con el botón derecho sobre el escritorio y seleccionar la opción “Cambiar el fondo de escritorio”. La pantalla que aparece nos da una serie de solapas que nos permitirán cambiar radicalmente nuestro escritorio.

Por defecto, la solapa preseleccionada es la de “Fondo”, en la que podremos ver una colección de fondos de escritorio incluidos con Ubuntu. La solapa “Tema” nos permite elegir el tema de escritorio, que supone una serie de combinaciones de estilos de ventana, icono, colores, etc. Encontramos unos cuantos temas por defecto, aunque todos son configurables. La solapa ”Tipografías” nos permite elegir los tipos de letra del sistema. En la solapa “Efectos visuales” podemos elegir el nivel de efectos del sistema. La configuración ”Extra” nos da una serie de efectos muy atractivos.

Abriendo el administrador de Compiz Config, dentro del menú Sistema > Preferencias > Administrador de opciones compizconfig, vemos una gran variedad de opciones disponibles. Especialmente, efectos como el cubo de escritorio, las ventanas gelatinosas o las ventanas 3D dan a nuestro escritorio un aspecto muy avanzado y estético.

Resumiendo

Hemos visto una muy breve muestra de las cosas que conviene hacer tras la instalación de Ubuntu 9.10. Estas ideas son muy similares en el caso de cualquier otra distro. Las opciones son muy diversas y abundantes, así que en este caso creo que lo mejor que puede hacerse es lanzarse a probar sin miedo. De hecho, me parece interesante no desvelar todos los secretos, porque creo que la mejor parte es aprender por uno mismo, siguiendo los propios intereses y preferencias.

En el próximo artículo veremos aplicaciones interesantes que instalar para redes sociales, multimedia y otras tareas.

Hasta entonces, ¡disfrutad de vuestra experiencia Linux!

Fuente: Baquía

¿Sabe lo que hacen sus hijos en Internet?


Más allá de una enorme autopista de información, Internet puede convertirse en un verdadero peligro para los menores que navegan en ella. Conocer lo que hacen sus hijos y guiarlos en la red es la mejor herramienta para evitar problemas reales.


Durante un encuentro celebrado en España por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) para revisar los derechos de quienes navegan en Internet, la gran mayoría de los panelistas "entre los que se encontraban, entre otros, el director de la Agencia Española de Protección de Datos, Artemi Rallo, y la directora general de Consumo, Etelvina Andreu", coincidieron en afirmar que aún hacen falta "garantías para salvaguardar los contenidos" de los usuarios en la red.

La cuestión se complica cuando quienes navegan sin ningún tipo de restricción son los menores de edad. Sobre todo si tenemos en cuenta que, como revelan algunas de las conclusiones del I Congreso Internacional Menores en las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación), "España es el segundo país del mundo -después de Brasil- con mayor cantidad de usuarios de redes sociales en Internet".

Un estudio de la Universidad Camilo José Cela sobre hábitos digitales de los menores en Madrid revela que el 68,1 por ciento de los jóvenes utilizan algún tipo de red social; el 5,7 por ciento de los hombres y el 4,7 por ciento de las mujeres entre 12 y 16 años "han quedado" alguna vez con desconocidos por Internet; y que a un 77,6 por ciento los jóvenes les preocupa "la falta de privacidad en la red".

¿Cuáles son los principales peligros que acechan a los menores el red? ¿Qué pueden hacer los padres para evitar problemas cada vez más comunes como el "ciberbullying" y lograr que los jóvenes sean conscientes de los peligros que los acechan?

Lo que hacen sus hijos
Leonardo Cervera Navas es un abogado y escritor malagueño que, desde hace algunos años, ha abordado el tema con detenimiento. Fruto de sus investigaciones es el libro "Lo que hacen tus hijos en Internet. Una guía para padres" (editado por Integral - RBA) , un texto que pretende ayudar a los padres a controlar y enfocar de manera idónea los contenidos que ven sus hijos en la red.

"El principal problema es que nuestros hijos son demasiado jóvenes e inexpertos para calibrar los peligros de Internet -dice Cervera. No se puede pretender que chicos que hasta hace muy poco todavía mandaban cartas a los Reyes Magos de Oriente entiendan conceptos abstractos como la pérdida de la intimidad o el efecto pernicioso de la pornografía sobre su educación sexual".

El escritor afirma que en la actualidad los jóvenes "viven" en la red "lo que 'no es bueno ni malo' sino una 'realidad' y que por eso es importante aceptar y comprender que nuestra responsabilidad como padres del siglo XXI no termina en el mundo 'real' sino que se extiende al virtual".

Problemas
Uno de los problemas más comunes a los que están expuestos los menores que utilizan las redes sociales es el ciber-acoso, también conocido como "Ciberbullying". "Hay muchos jóvenes que usan la red para insultar, ridiculizar y acosar a sus compañeros ocasionando en ellos un sufrimiento enorme", afirma Cervera.
Para el investigador, el gran problema es que los ciber-acosados "sufren el desprecio de sus compañeros en silencio porque les da vergüenza compartir la situación con sus padres o profesores y porque, además, temen que les corten la conexión a Internet".

Lo cierto es que las consecuencias de este acoso pueden ser muy graves: desde problemas de autoestima y un impacto en el rendimiento escolar, hasta tendencias suicidas en casos extremos.
"El problema del ciber-acoso es que la red sirve para despersonalizar la agresión; en otras palabras, la facilita. Los muchachos se dicen cosas por Internet que nunca se dirían cara a cara. Además, los ciber-acosadores piensan que la red les garantiza una especie de anonimato cuando es todo lo contrario", asegura Cervera, y recomienda que, en estos tiempos, es básico que los padres 'conozcan' y se 'familiaricen' con el uso de Internet.

Algunas claves
"Antes que nada -aclara Cervera-, debemos ser conscientes de que los padres tenemos la obligación de controlar lo que hacen nuestros hijos en Internet pero nunca espiarles. La diferencia entre controlar y espiar es que ellos saben que les estamos controlando y desconocen que les estamos espiando. Controlar no significa estar todo el día encima de ellos, ni aprovechar que han ido un momento al baño para ver qué páginas han estado mirando. El control tiene que ser discreto y razonable: sólo si se ve algo extraño o verdaderamente preocupante, debería intervenir".

Existen varios programas de "control" que permiten a los padres vigilar lo que hacen sus hijos el Windows Vista, por ejemplo, trae uno de serie, así como filtro que permiten bloquear accesos a determinadas páginas. "En cualquier caso, mi recomendación a los padres es que al filtro tecnológico sobrepongan siempre otro filtro tanto o más efectivo: la palabra de su hijo", asegura.

Cervera sugiere varias actividades relacionadas con el uso de Internet que, si se hacen entre padres e hijos, permiten sacarle un mejor provecho a la red. Una de ellas es la creación de un "contrato" en el que el joven se compromete a dar buen uso de su ordenador y renuncia, entre otras cosas, a ver páginas de pornografía, a comprar cosas sin la autorización de sus padres y a encontrarse con alguien que haya conocido sólo por la red.

Con el fin de orientar a los hijos a un uso positivo de Internet, propone actividades como Una noche YouTube en la que los miembros de la familia se reúnen para seleccionar cada uno cinco vídeos musicales, humorísticos o con fragmentos de películas y, al final, escoger entre todos los tres mejores. Una forma de, según el autor, hacerle sentir a los hijos que el tema nos interesa y estamos todos en el mismo barco.
"La recomendación más importante que suelo hacer a los padres -concluye Cervera- es que los ordenadores estén siempre en una estancia pública de la casa, nunca en los dormitorios de nuestros hijos, pues allí es mucho más difícil controlar lo que hacen".

Fuente: Terra

¿Sabe lo que hacen sus hijos en Internet?


Más allá de una enorme autopista de información, Internet puede convertirse en un verdadero peligro para los menores que navegan en ella. Conocer lo que hacen sus hijos y guiarlos en la red es la mejor herramienta para evitar problemas reales.


Durante un encuentro celebrado en España por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) para revisar los derechos de quienes navegan en Internet, la gran mayoría de los panelistas "entre los que se encontraban, entre otros, el director de la Agencia Española de Protección de Datos, Artemi Rallo, y la directora general de Consumo, Etelvina Andreu", coincidieron en afirmar que aún hacen falta "garantías para salvaguardar los contenidos" de los usuarios en la red.

La cuestión se complica cuando quienes navegan sin ningún tipo de restricción son los menores de edad. Sobre todo si tenemos en cuenta que, como revelan algunas de las conclusiones del I Congreso Internacional Menores en las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación), "España es el segundo país del mundo -después de Brasil- con mayor cantidad de usuarios de redes sociales en Internet".

Un estudio de la Universidad Camilo José Cela sobre hábitos digitales de los menores en Madrid revela que el 68,1 por ciento de los jóvenes utilizan algún tipo de red social; el 5,7 por ciento de los hombres y el 4,7 por ciento de las mujeres entre 12 y 16 años "han quedado" alguna vez con desconocidos por Internet; y que a un 77,6 por ciento los jóvenes les preocupa "la falta de privacidad en la red".

¿Cuáles son los principales peligros que acechan a los menores el red? ¿Qué pueden hacer los padres para evitar problemas cada vez más comunes como el "ciberbullying" y lograr que los jóvenes sean conscientes de los peligros que los acechan?

Lo que hacen sus hijos
Leonardo Cervera Navas es un abogado y escritor malagueño que, desde hace algunos años, ha abordado el tema con detenimiento. Fruto de sus investigaciones es el libro "Lo que hacen tus hijos en Internet. Una guía para padres" (editado por Integral - RBA) , un texto que pretende ayudar a los padres a controlar y enfocar de manera idónea los contenidos que ven sus hijos en la red.

"El principal problema es que nuestros hijos son demasiado jóvenes e inexpertos para calibrar los peligros de Internet -dice Cervera. No se puede pretender que chicos que hasta hace muy poco todavía mandaban cartas a los Reyes Magos de Oriente entiendan conceptos abstractos como la pérdida de la intimidad o el efecto pernicioso de la pornografía sobre su educación sexual".

El escritor afirma que en la actualidad los jóvenes "viven" en la red "lo que 'no es bueno ni malo' sino una 'realidad' y que por eso es importante aceptar y comprender que nuestra responsabilidad como padres del siglo XXI no termina en el mundo 'real' sino que se extiende al virtual".

Problemas
Uno de los problemas más comunes a los que están expuestos los menores que utilizan las redes sociales es el ciber-acoso, también conocido como "Ciberbullying". "Hay muchos jóvenes que usan la red para insultar, ridiculizar y acosar a sus compañeros ocasionando en ellos un sufrimiento enorme", afirma Cervera.
Para el investigador, el gran problema es que los ciber-acosados "sufren el desprecio de sus compañeros en silencio porque les da vergüenza compartir la situación con sus padres o profesores y porque, además, temen que les corten la conexión a Internet".

Lo cierto es que las consecuencias de este acoso pueden ser muy graves: desde problemas de autoestima y un impacto en el rendimiento escolar, hasta tendencias suicidas en casos extremos.
"El problema del ciber-acoso es que la red sirve para despersonalizar la agresión; en otras palabras, la facilita. Los muchachos se dicen cosas por Internet que nunca se dirían cara a cara. Además, los ciber-acosadores piensan que la red les garantiza una especie de anonimato cuando es todo lo contrario", asegura Cervera, y recomienda que, en estos tiempos, es básico que los padres 'conozcan' y se 'familiaricen' con el uso de Internet.

Algunas claves
"Antes que nada -aclara Cervera-, debemos ser conscientes de que los padres tenemos la obligación de controlar lo que hacen nuestros hijos en Internet pero nunca espiarles. La diferencia entre controlar y espiar es que ellos saben que les estamos controlando y desconocen que les estamos espiando. Controlar no significa estar todo el día encima de ellos, ni aprovechar que han ido un momento al baño para ver qué páginas han estado mirando. El control tiene que ser discreto y razonable: sólo si se ve algo extraño o verdaderamente preocupante, debería intervenir".

Existen varios programas de "control" que permiten a los padres vigilar lo que hacen sus hijos el Windows Vista, por ejemplo, trae uno de serie, así como filtro que permiten bloquear accesos a determinadas páginas. "En cualquier caso, mi recomendación a los padres es que al filtro tecnológico sobrepongan siempre otro filtro tanto o más efectivo: la palabra de su hijo", asegura.

Cervera sugiere varias actividades relacionadas con el uso de Internet que, si se hacen entre padres e hijos, permiten sacarle un mejor provecho a la red. Una de ellas es la creación de un "contrato" en el que el joven se compromete a dar buen uso de su ordenador y renuncia, entre otras cosas, a ver páginas de pornografía, a comprar cosas sin la autorización de sus padres y a encontrarse con alguien que haya conocido sólo por la red.

Con el fin de orientar a los hijos a un uso positivo de Internet, propone actividades como Una noche YouTube en la que los miembros de la familia se reúnen para seleccionar cada uno cinco vídeos musicales, humorísticos o con fragmentos de películas y, al final, escoger entre todos los tres mejores. Una forma de, según el autor, hacerle sentir a los hijos que el tema nos interesa y estamos todos en el mismo barco.
"La recomendación más importante que suelo hacer a los padres -concluye Cervera- es que los ordenadores estén siempre en una estancia pública de la casa, nunca en los dormitorios de nuestros hijos, pues allí es mucho más difícil controlar lo que hacen".

Fuente: Terra

¿Sabe lo que hacen sus hijos en Internet?


Más allá de una enorme autopista de información, Internet puede convertirse en un verdadero peligro para los menores que navegan en ella. Conocer lo que hacen sus hijos y guiarlos en la red es la mejor herramienta para evitar problemas reales.


Durante un encuentro celebrado en España por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) para revisar los derechos de quienes navegan en Internet, la gran mayoría de los panelistas "entre los que se encontraban, entre otros, el director de la Agencia Española de Protección de Datos, Artemi Rallo, y la directora general de Consumo, Etelvina Andreu", coincidieron en afirmar que aún hacen falta "garantías para salvaguardar los contenidos" de los usuarios en la red.

La cuestión se complica cuando quienes navegan sin ningún tipo de restricción son los menores de edad. Sobre todo si tenemos en cuenta que, como revelan algunas de las conclusiones del I Congreso Internacional Menores en las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación), "España es el segundo país del mundo -después de Brasil- con mayor cantidad de usuarios de redes sociales en Internet".

Un estudio de la Universidad Camilo José Cela sobre hábitos digitales de los menores en Madrid revela que el 68,1 por ciento de los jóvenes utilizan algún tipo de red social; el 5,7 por ciento de los hombres y el 4,7 por ciento de las mujeres entre 12 y 16 años "han quedado" alguna vez con desconocidos por Internet; y que a un 77,6 por ciento los jóvenes les preocupa "la falta de privacidad en la red".

¿Cuáles son los principales peligros que acechan a los menores el red? ¿Qué pueden hacer los padres para evitar problemas cada vez más comunes como el "ciberbullying" y lograr que los jóvenes sean conscientes de los peligros que los acechan?

Lo que hacen sus hijos
Leonardo Cervera Navas es un abogado y escritor malagueño que, desde hace algunos años, ha abordado el tema con detenimiento. Fruto de sus investigaciones es el libro "Lo que hacen tus hijos en Internet. Una guía para padres" (editado por Integral - RBA) , un texto que pretende ayudar a los padres a controlar y enfocar de manera idónea los contenidos que ven sus hijos en la red.

"El principal problema es que nuestros hijos son demasiado jóvenes e inexpertos para calibrar los peligros de Internet -dice Cervera. No se puede pretender que chicos que hasta hace muy poco todavía mandaban cartas a los Reyes Magos de Oriente entiendan conceptos abstractos como la pérdida de la intimidad o el efecto pernicioso de la pornografía sobre su educación sexual".

El escritor afirma que en la actualidad los jóvenes "viven" en la red "lo que 'no es bueno ni malo' sino una 'realidad' y que por eso es importante aceptar y comprender que nuestra responsabilidad como padres del siglo XXI no termina en el mundo 'real' sino que se extiende al virtual".

Problemas
Uno de los problemas más comunes a los que están expuestos los menores que utilizan las redes sociales es el ciber-acoso, también conocido como "Ciberbullying". "Hay muchos jóvenes que usan la red para insultar, ridiculizar y acosar a sus compañeros ocasionando en ellos un sufrimiento enorme", afirma Cervera.
Para el investigador, el gran problema es que los ciber-acosados "sufren el desprecio de sus compañeros en silencio porque les da vergüenza compartir la situación con sus padres o profesores y porque, además, temen que les corten la conexión a Internet".

Lo cierto es que las consecuencias de este acoso pueden ser muy graves: desde problemas de autoestima y un impacto en el rendimiento escolar, hasta tendencias suicidas en casos extremos.
"El problema del ciber-acoso es que la red sirve para despersonalizar la agresión; en otras palabras, la facilita. Los muchachos se dicen cosas por Internet que nunca se dirían cara a cara. Además, los ciber-acosadores piensan que la red les garantiza una especie de anonimato cuando es todo lo contrario", asegura Cervera, y recomienda que, en estos tiempos, es básico que los padres 'conozcan' y se 'familiaricen' con el uso de Internet.

Algunas claves
"Antes que nada -aclara Cervera-, debemos ser conscientes de que los padres tenemos la obligación de controlar lo que hacen nuestros hijos en Internet pero nunca espiarles. La diferencia entre controlar y espiar es que ellos saben que les estamos controlando y desconocen que les estamos espiando. Controlar no significa estar todo el día encima de ellos, ni aprovechar que han ido un momento al baño para ver qué páginas han estado mirando. El control tiene que ser discreto y razonable: sólo si se ve algo extraño o verdaderamente preocupante, debería intervenir".

Existen varios programas de "control" que permiten a los padres vigilar lo que hacen sus hijos el Windows Vista, por ejemplo, trae uno de serie, así como filtro que permiten bloquear accesos a determinadas páginas. "En cualquier caso, mi recomendación a los padres es que al filtro tecnológico sobrepongan siempre otro filtro tanto o más efectivo: la palabra de su hijo", asegura.

Cervera sugiere varias actividades relacionadas con el uso de Internet que, si se hacen entre padres e hijos, permiten sacarle un mejor provecho a la red. Una de ellas es la creación de un "contrato" en el que el joven se compromete a dar buen uso de su ordenador y renuncia, entre otras cosas, a ver páginas de pornografía, a comprar cosas sin la autorización de sus padres y a encontrarse con alguien que haya conocido sólo por la red.

Con el fin de orientar a los hijos a un uso positivo de Internet, propone actividades como Una noche YouTube en la que los miembros de la familia se reúnen para seleccionar cada uno cinco vídeos musicales, humorísticos o con fragmentos de películas y, al final, escoger entre todos los tres mejores. Una forma de, según el autor, hacerle sentir a los hijos que el tema nos interesa y estamos todos en el mismo barco.
"La recomendación más importante que suelo hacer a los padres -concluye Cervera- es que los ordenadores estén siempre en una estancia pública de la casa, nunca en los dormitorios de nuestros hijos, pues allí es mucho más difícil controlar lo que hacen".

Fuente: Terra

domingo, 6 de diciembre de 2009

10 funciones de Linux para Windows

Dejando a un lado la eterna lucha entre Windows y Linux, o entre el software libre o propietario, seguro que si utilizas más de un sistema operativo habrás pensado alguna vez en incorporar alguna de tus herramientas o funciones preferidas de un sistema en otros.

Es lo que buscan desde “10 Things” con una serie de artículos que pretenden encontrar “el sistema operativo ideal”, traspasando 10 características que –a su juicio- deberían tener los sistemas operativos respectivos.

En el caso que nos ocupa, el autor intentaría mejorar Windows con 10 funciones o características presentes en Linux. “No están todas las que son”, hay una buena cantidad de ensayos sobre el particular y es seguro que cada usuario de ambos sistemas incorporaría sus propias herramientas. Además, algunas de ellas supondrían cambios importantes quizá hasta en el núcleo del sistema. Otras, no serían difíciles de implementar. Sea como fuere, según ”10 Things” de TechRepublic Windows mejoraría con:

1. Compiz. El gestor de ventanas de composición para ventanas X Windows sería lo primero que incluirían en Windows. “No importa lo limpio que se vea Aero, no somos fans de un solo espacio de trabajo como proporciona Windows 7”, dicen, destacando además del atractivo visual que ofrece Compiz su usabilidad, con acceso rápido desde un escritorio 3D a múltiples espacios de trabajo o en los cambios de ventana. “Integrar Compiz en Windows elevaría la experiencia de usuario a un nivel que pocos usuarios que sólo usan Windows han experimentado”.

2. Multi-Usuario. “Las múltiples cuentas de Windows 7 no lo hacen multi-usuario”. ¿Puede loguear más de un usuario en Windows 7 al mismo tiempo? No por defecto, tienes que usar una herramienta de terceros. Esta sería otra función que sería incorporada.

3. Ficheros de registro de eventos. Aunque los sistemas Windows tienen un montón de de herramientas que permiten al administrador leer este tipo de ficheros, por cuestiones de seguridad deben activar primero este tipo de herramientas. Por su parte Linux coloca todos los archivos de registro del sistema en una carpeta y permite al usuario (con los permisos adecuados) leer estos archivos de registro mediante un simple editor de texto, además de ser mucho más flexible en múltiples aspectos para su manejo.

4. Instalación centralizada de aplicaciones. El nuevo modelo implantado en el Ubuntu Software Center está alcanzando la culminación del esfuerzo en este terreno. Desde una fuente, se podrá buscar entre miles de aplicaciones e instalar la que necesites. En próximas ediciones (versión 3 de la herramienta) se añadirá software comercial.

5. Cron. El administrador de tareas (demonio) que ejecuta procesos o scripts a intervalos regulares en entornos Unix sería otra de las herramientas que el autor añadiría por defecto en Windows, al superar en flexibilidad y potencia a la función de “Tareas programadas” y las herramientas de terceros existentes para Windows.

6. Ciclo regular de liberaciones. "Esta es una de las áreas donde Microsoft aprendería una seria lección del ecosistema Linux", dicen. La mayoría de distribuciones se actualizan sobre una base planificada y regular, como Ubuntu con dos liberaciones anuales en el cuarto y décimo mes del año.

7. Usuario Root. “Seamos realistas”, dicen. Por defecto (en seguridad) “un usuario medio no puede hacer demasiado en Windows”. Tanto es así, que para alguien que escriba un virus, extender su infección en Windows es tan sencillo como que un usuario abra un archivo adjunto en un correo electrónico. Con la forma en que está configurado Linux y con la cuenta root que diferencia un usuario común de un administrador “superusuario” esto no sucede. “Windows debe separar al usuario de administración del usuario estándar de forma predeterminada”, indican, y los usuarios de Windows "lo primero que tendríamos que hacer al poner en marcha el equipo es crear contraseñas administrativas y de usuario".

8. Precio. Sin pretender que Windows sea gratuito, la fijación de precios basada en una estrategia de múltiples versiones presiona a comprar la edición “más completa, “más potente” en teoría, (léase versión Ultimate) y confunde al usuario cuando básicamente es lo mismo. Windows, como hace Linux o Mac OS X debería comercializarse en dos versiones, una para equipos de escritorio y otra para servidores.

9. Aplicaciones instaladas. 10 Things opina que al igual que en Linux las principales aplicaciones se incluyen con la instalación del sistema operativo, de forma similar debería ocurrir en Windows. No será sencillo y para muchos usuarios que prefieren un sistema lo más ligero posible e instalar después las herrameintas que necesite, hasta desaconsejable. Además, esto choca con el negocio de terceras compañías que desarrollan infinidad de aplicaciones para Windows y las propias de Microsoft de pago como la suite ofimática Office. Así mismo, las investigaciones y sanciones de las autoridades antimonopolio están obligando a Microsoft a retirar aplicaciones y herramientas gratuitas incluidas "de serie" con el sistema operativo.

10. Detección de hardware. Aunque el soporte de hardware para Windows es infinitamente superior al de Linux (lamentablemente), no ocurre lo mismo con las herramientas incorporadas para detección y gestión del mismo, especialmente cuando algún componente no es reconocido por Windows. Información que sí proporciona herramientas incluidas por defecto en Linux por ejemplo con el comando dmesg o con la herramienta de control de hardware que ofrece software propietario a utilizar.
Seguro que tienes tu propia idea para mejorar Windows a base de funciones de Linux. Te invitamos a participar en los comentarios y procuraremos hacernos eco del artículo contrario: "Mejorar Linux con Windows".

Fuente: Rafaela

10 funciones de Linux para Windows

Dejando a un lado la eterna lucha entre Windows y Linux, o entre el software libre o propietario, seguro que si utilizas más de un sistema operativo habrás pensado alguna vez en incorporar alguna de tus herramientas o funciones preferidas de un sistema en otros.

Es lo que buscan desde “10 Things” con una serie de artículos que pretenden encontrar “el sistema operativo ideal”, traspasando 10 características que –a su juicio- deberían tener los sistemas operativos respectivos.

En el caso que nos ocupa, el autor intentaría mejorar Windows con 10 funciones o características presentes en Linux. “No están todas las que son”, hay una buena cantidad de ensayos sobre el particular y es seguro que cada usuario de ambos sistemas incorporaría sus propias herramientas. Además, algunas de ellas supondrían cambios importantes quizá hasta en el núcleo del sistema. Otras, no serían difíciles de implementar. Sea como fuere, según ”10 Things” de TechRepublic Windows mejoraría con:

1. Compiz. El gestor de ventanas de composición para ventanas X Windows sería lo primero que incluirían en Windows. “No importa lo limpio que se vea Aero, no somos fans de un solo espacio de trabajo como proporciona Windows 7”, dicen, destacando además del atractivo visual que ofrece Compiz su usabilidad, con acceso rápido desde un escritorio 3D a múltiples espacios de trabajo o en los cambios de ventana. “Integrar Compiz en Windows elevaría la experiencia de usuario a un nivel que pocos usuarios que sólo usan Windows han experimentado”.

2. Multi-Usuario. “Las múltiples cuentas de Windows 7 no lo hacen multi-usuario”. ¿Puede loguear más de un usuario en Windows 7 al mismo tiempo? No por defecto, tienes que usar una herramienta de terceros. Esta sería otra función que sería incorporada.

3. Ficheros de registro de eventos. Aunque los sistemas Windows tienen un montón de de herramientas que permiten al administrador leer este tipo de ficheros, por cuestiones de seguridad deben activar primero este tipo de herramientas. Por su parte Linux coloca todos los archivos de registro del sistema en una carpeta y permite al usuario (con los permisos adecuados) leer estos archivos de registro mediante un simple editor de texto, además de ser mucho más flexible en múltiples aspectos para su manejo.

4. Instalación centralizada de aplicaciones. El nuevo modelo implantado en el Ubuntu Software Center está alcanzando la culminación del esfuerzo en este terreno. Desde una fuente, se podrá buscar entre miles de aplicaciones e instalar la que necesites. En próximas ediciones (versión 3 de la herramienta) se añadirá software comercial.

5. Cron. El administrador de tareas (demonio) que ejecuta procesos o scripts a intervalos regulares en entornos Unix sería otra de las herramientas que el autor añadiría por defecto en Windows, al superar en flexibilidad y potencia a la función de “Tareas programadas” y las herramientas de terceros existentes para Windows.

6. Ciclo regular de liberaciones. "Esta es una de las áreas donde Microsoft aprendería una seria lección del ecosistema Linux", dicen. La mayoría de distribuciones se actualizan sobre una base planificada y regular, como Ubuntu con dos liberaciones anuales en el cuarto y décimo mes del año.

7. Usuario Root. “Seamos realistas”, dicen. Por defecto (en seguridad) “un usuario medio no puede hacer demasiado en Windows”. Tanto es así, que para alguien que escriba un virus, extender su infección en Windows es tan sencillo como que un usuario abra un archivo adjunto en un correo electrónico. Con la forma en que está configurado Linux y con la cuenta root que diferencia un usuario común de un administrador “superusuario” esto no sucede. “Windows debe separar al usuario de administración del usuario estándar de forma predeterminada”, indican, y los usuarios de Windows "lo primero que tendríamos que hacer al poner en marcha el equipo es crear contraseñas administrativas y de usuario".

8. Precio. Sin pretender que Windows sea gratuito, la fijación de precios basada en una estrategia de múltiples versiones presiona a comprar la edición “más completa, “más potente” en teoría, (léase versión Ultimate) y confunde al usuario cuando básicamente es lo mismo. Windows, como hace Linux o Mac OS X debería comercializarse en dos versiones, una para equipos de escritorio y otra para servidores.

9. Aplicaciones instaladas. 10 Things opina que al igual que en Linux las principales aplicaciones se incluyen con la instalación del sistema operativo, de forma similar debería ocurrir en Windows. No será sencillo y para muchos usuarios que prefieren un sistema lo más ligero posible e instalar después las herrameintas que necesite, hasta desaconsejable. Además, esto choca con el negocio de terceras compañías que desarrollan infinidad de aplicaciones para Windows y las propias de Microsoft de pago como la suite ofimática Office. Así mismo, las investigaciones y sanciones de las autoridades antimonopolio están obligando a Microsoft a retirar aplicaciones y herramientas gratuitas incluidas "de serie" con el sistema operativo.

10. Detección de hardware. Aunque el soporte de hardware para Windows es infinitamente superior al de Linux (lamentablemente), no ocurre lo mismo con las herramientas incorporadas para detección y gestión del mismo, especialmente cuando algún componente no es reconocido por Windows. Información que sí proporciona herramientas incluidas por defecto en Linux por ejemplo con el comando dmesg o con la herramienta de control de hardware que ofrece software propietario a utilizar.
Seguro que tienes tu propia idea para mejorar Windows a base de funciones de Linux. Te invitamos a participar en los comentarios y procuraremos hacernos eco del artículo contrario: "Mejorar Linux con Windows".

Fuente: Rafaela

10 funciones de Linux para Windows

Dejando a un lado la eterna lucha entre Windows y Linux, o entre el software libre o propietario, seguro que si utilizas más de un sistema operativo habrás pensado alguna vez en incorporar alguna de tus herramientas o funciones preferidas de un sistema en otros.

Es lo que buscan desde “10 Things” con una serie de artículos que pretenden encontrar “el sistema operativo ideal”, traspasando 10 características que –a su juicio- deberían tener los sistemas operativos respectivos.

En el caso que nos ocupa, el autor intentaría mejorar Windows con 10 funciones o características presentes en Linux. “No están todas las que son”, hay una buena cantidad de ensayos sobre el particular y es seguro que cada usuario de ambos sistemas incorporaría sus propias herramientas. Además, algunas de ellas supondrían cambios importantes quizá hasta en el núcleo del sistema. Otras, no serían difíciles de implementar. Sea como fuere, según ”10 Things” de TechRepublic Windows mejoraría con:

1. Compiz. El gestor de ventanas de composición para ventanas X Windows sería lo primero que incluirían en Windows. “No importa lo limpio que se vea Aero, no somos fans de un solo espacio de trabajo como proporciona Windows 7”, dicen, destacando además del atractivo visual que ofrece Compiz su usabilidad, con acceso rápido desde un escritorio 3D a múltiples espacios de trabajo o en los cambios de ventana. “Integrar Compiz en Windows elevaría la experiencia de usuario a un nivel que pocos usuarios que sólo usan Windows han experimentado”.

2. Multi-Usuario. “Las múltiples cuentas de Windows 7 no lo hacen multi-usuario”. ¿Puede loguear más de un usuario en Windows 7 al mismo tiempo? No por defecto, tienes que usar una herramienta de terceros. Esta sería otra función que sería incorporada.

3. Ficheros de registro de eventos. Aunque los sistemas Windows tienen un montón de de herramientas que permiten al administrador leer este tipo de ficheros, por cuestiones de seguridad deben activar primero este tipo de herramientas. Por su parte Linux coloca todos los archivos de registro del sistema en una carpeta y permite al usuario (con los permisos adecuados) leer estos archivos de registro mediante un simple editor de texto, además de ser mucho más flexible en múltiples aspectos para su manejo.

4. Instalación centralizada de aplicaciones. El nuevo modelo implantado en el Ubuntu Software Center está alcanzando la culminación del esfuerzo en este terreno. Desde una fuente, se podrá buscar entre miles de aplicaciones e instalar la que necesites. En próximas ediciones (versión 3 de la herramienta) se añadirá software comercial.

5. Cron. El administrador de tareas (demonio) que ejecuta procesos o scripts a intervalos regulares en entornos Unix sería otra de las herramientas que el autor añadiría por defecto en Windows, al superar en flexibilidad y potencia a la función de “Tareas programadas” y las herramientas de terceros existentes para Windows.

6. Ciclo regular de liberaciones. "Esta es una de las áreas donde Microsoft aprendería una seria lección del ecosistema Linux", dicen. La mayoría de distribuciones se actualizan sobre una base planificada y regular, como Ubuntu con dos liberaciones anuales en el cuarto y décimo mes del año.

7. Usuario Root. “Seamos realistas”, dicen. Por defecto (en seguridad) “un usuario medio no puede hacer demasiado en Windows”. Tanto es así, que para alguien que escriba un virus, extender su infección en Windows es tan sencillo como que un usuario abra un archivo adjunto en un correo electrónico. Con la forma en que está configurado Linux y con la cuenta root que diferencia un usuario común de un administrador “superusuario” esto no sucede. “Windows debe separar al usuario de administración del usuario estándar de forma predeterminada”, indican, y los usuarios de Windows "lo primero que tendríamos que hacer al poner en marcha el equipo es crear contraseñas administrativas y de usuario".

8. Precio. Sin pretender que Windows sea gratuito, la fijación de precios basada en una estrategia de múltiples versiones presiona a comprar la edición “más completa, “más potente” en teoría, (léase versión Ultimate) y confunde al usuario cuando básicamente es lo mismo. Windows, como hace Linux o Mac OS X debería comercializarse en dos versiones, una para equipos de escritorio y otra para servidores.

9. Aplicaciones instaladas. 10 Things opina que al igual que en Linux las principales aplicaciones se incluyen con la instalación del sistema operativo, de forma similar debería ocurrir en Windows. No será sencillo y para muchos usuarios que prefieren un sistema lo más ligero posible e instalar después las herrameintas que necesite, hasta desaconsejable. Además, esto choca con el negocio de terceras compañías que desarrollan infinidad de aplicaciones para Windows y las propias de Microsoft de pago como la suite ofimática Office. Así mismo, las investigaciones y sanciones de las autoridades antimonopolio están obligando a Microsoft a retirar aplicaciones y herramientas gratuitas incluidas "de serie" con el sistema operativo.

10. Detección de hardware. Aunque el soporte de hardware para Windows es infinitamente superior al de Linux (lamentablemente), no ocurre lo mismo con las herramientas incorporadas para detección y gestión del mismo, especialmente cuando algún componente no es reconocido por Windows. Información que sí proporciona herramientas incluidas por defecto en Linux por ejemplo con el comando dmesg o con la herramienta de control de hardware que ofrece software propietario a utilizar.
Seguro que tienes tu propia idea para mejorar Windows a base de funciones de Linux. Te invitamos a participar en los comentarios y procuraremos hacernos eco del artículo contrario: "Mejorar Linux con Windows".

Fuente: Rafaela

sábado, 5 de diciembre de 2009

Truco: Ahorrar espacio en disco duro (Mac)

Como ocurre con el propio sistema operativo, una inmensa mayoría de las aplicaciones diseñadas para Mac OS X incorporan múltiples localizaciones que permiten su uso en el lenguaje nativo de los usuarios. El problema de que esto sea así es que probablemente sólo se utilice la localización correspondiente a un idioma concreto, mientras que el disco duro del Mac se irá llenando poco a poco debido al tamaño de los archivos correspondientes a las localizaciones que nunca usarás.
Una forma de adelgazar el disco duro y volver a recuperar ese espacio de almacenamiento desaprovechado consiste en emplear alguna de las múltiples utilidades disponibles para Mac OS X, y que permiten automatizar el proceso de borrar los archivos correspondientes a las localizaciones que no usemos. Xslimmer con un precio de licencia de 14,95 dólares es una de ellas.
Sin embargo, utilizando la Ventana de Información del Mac OS X y con un poco de paciencia podrás conseguir los mismos resultados.
Para ello, selecciona el icono correspondiente a la aplicación cuyas localizaciones desees "limpiar" y, a continuación, utiliza el atajo Comando + I para acceder a la ventana de información.
Ahorrar espacio en disco duro con Mac OS X
Despliega el apartado Idiomas y selecciona todos exceptuando los correspondientes al "español" e "inglés" (o bien sólo "inglés", en el caso de que la aplicación no cuente con localización para el idioma español).
Por último, haz clic sobre el botón "-" (menos) para que el Mac OS X envíe a la Papelera los archivos correspondientes a las localizaciones seleccionadas.
En la imagen que acompaña a este truco puedes comprobar que la aplicación GarageBand ocupaba originalmente un total de 319 MB, quedando en sólo 186,5 MB después de eliminar las localizaciones que nunca usaríamos (esto supone un ahorro de 133 MB en sólo una aplicación).

Fuente: MacSoluciones

Truco: Ahorrar espacio en disco duro (Mac)

Como ocurre con el propio sistema operativo, una inmensa mayoría de las aplicaciones diseñadas para Mac OS X incorporan múltiples localizaciones que permiten su uso en el lenguaje nativo de los usuarios. El problema de que esto sea así es que probablemente sólo se utilice la localización correspondiente a un idioma concreto, mientras que el disco duro del Mac se irá llenando poco a poco debido al tamaño de los archivos correspondientes a las localizaciones que nunca usarás.
Una forma de adelgazar el disco duro y volver a recuperar ese espacio de almacenamiento desaprovechado consiste en emplear alguna de las múltiples utilidades disponibles para Mac OS X, y que permiten automatizar el proceso de borrar los archivos correspondientes a las localizaciones que no usemos. Xslimmer con un precio de licencia de 14,95 dólares es una de ellas.
Sin embargo, utilizando la Ventana de Información del Mac OS X y con un poco de paciencia podrás conseguir los mismos resultados.
Para ello, selecciona el icono correspondiente a la aplicación cuyas localizaciones desees "limpiar" y, a continuación, utiliza el atajo Comando + I para acceder a la ventana de información.
Ahorrar espacio en disco duro con Mac OS X
Despliega el apartado Idiomas y selecciona todos exceptuando los correspondientes al "español" e "inglés" (o bien sólo "inglés", en el caso de que la aplicación no cuente con localización para el idioma español).
Por último, haz clic sobre el botón "-" (menos) para que el Mac OS X envíe a la Papelera los archivos correspondientes a las localizaciones seleccionadas.
En la imagen que acompaña a este truco puedes comprobar que la aplicación GarageBand ocupaba originalmente un total de 319 MB, quedando en sólo 186,5 MB después de eliminar las localizaciones que nunca usaríamos (esto supone un ahorro de 133 MB en sólo una aplicación).

Fuente: MacSoluciones

Truco: Ahorrar espacio en disco duro (Mac)

Como ocurre con el propio sistema operativo, una inmensa mayoría de las aplicaciones diseñadas para Mac OS X incorporan múltiples localizaciones que permiten su uso en el lenguaje nativo de los usuarios. El problema de que esto sea así es que probablemente sólo se utilice la localización correspondiente a un idioma concreto, mientras que el disco duro del Mac se irá llenando poco a poco debido al tamaño de los archivos correspondientes a las localizaciones que nunca usarás.
Una forma de adelgazar el disco duro y volver a recuperar ese espacio de almacenamiento desaprovechado consiste en emplear alguna de las múltiples utilidades disponibles para Mac OS X, y que permiten automatizar el proceso de borrar los archivos correspondientes a las localizaciones que no usemos. Xslimmer con un precio de licencia de 14,95 dólares es una de ellas.
Sin embargo, utilizando la Ventana de Información del Mac OS X y con un poco de paciencia podrás conseguir los mismos resultados.
Para ello, selecciona el icono correspondiente a la aplicación cuyas localizaciones desees "limpiar" y, a continuación, utiliza el atajo Comando + I para acceder a la ventana de información.
Ahorrar espacio en disco duro con Mac OS X
Despliega el apartado Idiomas y selecciona todos exceptuando los correspondientes al "español" e "inglés" (o bien sólo "inglés", en el caso de que la aplicación no cuente con localización para el idioma español).
Por último, haz clic sobre el botón "-" (menos) para que el Mac OS X envíe a la Papelera los archivos correspondientes a las localizaciones seleccionadas.
En la imagen que acompaña a este truco puedes comprobar que la aplicación GarageBand ocupaba originalmente un total de 319 MB, quedando en sólo 186,5 MB después de eliminar las localizaciones que nunca usaríamos (esto supone un ahorro de 133 MB en sólo una aplicación).

Fuente: MacSoluciones

viernes, 4 de diciembre de 2009

Pasea por las Ruinas de Pompeya con Google Street View


Las Ruinas de Pompeya son unas de las mejor conservadas de la antigüedad, y han entregado información clave respecto a la vida de las personas en el antiguo Imperio Romano.
Pompeya fue sepultada tras una erupción del volcán Vesubio en el 79 d.C., y fue redescubierta en 1738, para ser completamente desenterrada en el siglo XIX.
Si es que estás de paso por Nápoles, Italia, puedes darle una visita. Pero si el viaje te parece muy caro (yo al menos nunca he estado en Italia), Google trae un tour completo y virtual para conocer estas ruinas. Google Street View permite hacer zoom en Google Maps y pasear a través de la ciudad en 3D, logrando un resultado asombroso.
Por supuesto, verlo en vivo debe ser mucho mejor – pero esta visión 3D es definitivamente mejor que mirarlo en los libros

Fuente: FayerWayer
Enlace: Google Maps (Pompeya)

Pasea por las Ruinas de Pompeya con Google Street View


Las Ruinas de Pompeya son unas de las mejor conservadas de la antigüedad, y han entregado información clave respecto a la vida de las personas en el antiguo Imperio Romano.
Pompeya fue sepultada tras una erupción del volcán Vesubio en el 79 d.C., y fue redescubierta en 1738, para ser completamente desenterrada en el siglo XIX.
Si es que estás de paso por Nápoles, Italia, puedes darle una visita. Pero si el viaje te parece muy caro (yo al menos nunca he estado en Italia), Google trae un tour completo y virtual para conocer estas ruinas. Google Street View permite hacer zoom en Google Maps y pasear a través de la ciudad en 3D, logrando un resultado asombroso.
Por supuesto, verlo en vivo debe ser mucho mejor – pero esta visión 3D es definitivamente mejor que mirarlo en los libros

Fuente: FayerWayer
Enlace: Google Maps (Pompeya)

Pasea por las Ruinas de Pompeya con Google Street View


Las Ruinas de Pompeya son unas de las mejor conservadas de la antigüedad, y han entregado información clave respecto a la vida de las personas en el antiguo Imperio Romano.
Pompeya fue sepultada tras una erupción del volcán Vesubio en el 79 d.C., y fue redescubierta en 1738, para ser completamente desenterrada en el siglo XIX.
Si es que estás de paso por Nápoles, Italia, puedes darle una visita. Pero si el viaje te parece muy caro (yo al menos nunca he estado en Italia), Google trae un tour completo y virtual para conocer estas ruinas. Google Street View permite hacer zoom en Google Maps y pasear a través de la ciudad en 3D, logrando un resultado asombroso.
Por supuesto, verlo en vivo debe ser mucho mejor – pero esta visión 3D es definitivamente mejor que mirarlo en los libros

Fuente: FayerWayer
Enlace: Google Maps (Pompeya)

Corsair lanza módulos Dominator GTX 2.25GHz


Corsair, uno de los principales proveedores de módulos de memoria RAM, ha anunciado sus módulos más rápidos hasta el momento. Estos nuevos módulos, bautizados como Corsair Dominator GTX, están destinados para sistemas “Lynnfield”, Core i7/i5, y llegan a alcanzar frecuencias hasta 2250MHz.

“Los módulos Dominator GTX de Corsair son los DDR3 más fuertemente controlados y de mayor calidad y rapidez en todo el mundo, y esperamos con interés a ver lo que los entusiastas de overclocking y la comunidad pueden hacer con estos nuevos productos emocionantes”, dijo Kevin Conley, Vice Presidente de Ingeniería de Corsair.

Los módulos de 2GB Dominator GTX trabajan a 2250MHz con CL8 8-8-24 a 1.65V con dos módulos sistema LGA1156, pero cuando se utilizan cuatro módulos la frecuencia se ajusta a 2133MHz. Al mismo tiempo, cuando se utilizan tres módulos en un sistema LGA1366, la frecuencia se mantiene en 2133MHz, pero cuando se utilizan seis módulos, disminuye a 1800MHz con unos tiempos de CL6 6-6-18. En las plataformas de AMD, la compañía sólo garantiza 1800MHz con latencias CL6 6-6-18 en dos módulos, pero con cuatro baja a 1750MHz.
Los módulos Corsair Dominator GTX, con referencia CMGTX2, se venden por módulos separados y traen el disipador Corsair DHX, pero únicamente estarán disponibles por la tienda online del fabricante a partir del día 8 de diciembre.

Fuente: IslaBit

Corsair lanza módulos Dominator GTX 2.25GHz


Corsair, uno de los principales proveedores de módulos de memoria RAM, ha anunciado sus módulos más rápidos hasta el momento. Estos nuevos módulos, bautizados como Corsair Dominator GTX, están destinados para sistemas “Lynnfield”, Core i7/i5, y llegan a alcanzar frecuencias hasta 2250MHz.

“Los módulos Dominator GTX de Corsair son los DDR3 más fuertemente controlados y de mayor calidad y rapidez en todo el mundo, y esperamos con interés a ver lo que los entusiastas de overclocking y la comunidad pueden hacer con estos nuevos productos emocionantes”, dijo Kevin Conley, Vice Presidente de Ingeniería de Corsair.

Los módulos de 2GB Dominator GTX trabajan a 2250MHz con CL8 8-8-24 a 1.65V con dos módulos sistema LGA1156, pero cuando se utilizan cuatro módulos la frecuencia se ajusta a 2133MHz. Al mismo tiempo, cuando se utilizan tres módulos en un sistema LGA1366, la frecuencia se mantiene en 2133MHz, pero cuando se utilizan seis módulos, disminuye a 1800MHz con unos tiempos de CL6 6-6-18. En las plataformas de AMD, la compañía sólo garantiza 1800MHz con latencias CL6 6-6-18 en dos módulos, pero con cuatro baja a 1750MHz.
Los módulos Corsair Dominator GTX, con referencia CMGTX2, se venden por módulos separados y traen el disipador Corsair DHX, pero únicamente estarán disponibles por la tienda online del fabricante a partir del día 8 de diciembre.

Fuente: IslaBit