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lunes, 7 de diciembre de 2009

Actualiza Linux sin estar conectado a Ia red (Internet)


Sushi, huh? es un sencillo programa que permite descargar las actualizaciones de varias distribuciones Linux en un ordenador, guardarlas en un dispositivo de almacenamiento y ejecutarlas en otro ordenador sin conexión a Internet.
Fuente: Akronoticias

La aplicación ejecuta un sencillo interfaz web que permite elegir la distribución y repositorio a utilizar, los paquetes que se desean actualizar y posteriormente los descarga. En la web del programa se recomienda sincronizar previamente el programa con nuestro sistema Linux, para evitar descargar paquetes que ya tengamos actualizados.

Sushi, huh? funciona tanto en Windows como en Linux y aunque su desarrollo todavía está en fase beta, ya permite actualizar distribuciones como Debian, Fedora, Ubuntu, Mandriva y openSuse.
Sin lugar a dudas, es una buena manera de acercar Linux a aquellas personas que únicamente disponen de conexión a la red en su centro de trabajo o estudios y quieren actualizar o instalar nuevos
paquetes en sus sistemas.

Actualiza Linux sin estar conectado a Ia red (Internet)


Sushi, huh? es un sencillo programa que permite descargar las actualizaciones de varias distribuciones Linux en un ordenador, guardarlas en un dispositivo de almacenamiento y ejecutarlas en otro ordenador sin conexión a Internet.
Fuente: Akronoticias

La aplicación ejecuta un sencillo interfaz web que permite elegir la distribución y repositorio a utilizar, los paquetes que se desean actualizar y posteriormente los descarga. En la web del programa se recomienda sincronizar previamente el programa con nuestro sistema Linux, para evitar descargar paquetes que ya tengamos actualizados.

Sushi, huh? funciona tanto en Windows como en Linux y aunque su desarrollo todavía está en fase beta, ya permite actualizar distribuciones como Debian, Fedora, Ubuntu, Mandriva y openSuse.
Sin lugar a dudas, es una buena manera de acercar Linux a aquellas personas que únicamente disponen de conexión a la red en su centro de trabajo o estudios y quieren actualizar o instalar nuevos
paquetes en sus sistemas.

Actualiza Linux sin estar conectado a Ia red (Internet)


Sushi, huh? es un sencillo programa que permite descargar las actualizaciones de varias distribuciones Linux en un ordenador, guardarlas en un dispositivo de almacenamiento y ejecutarlas en otro ordenador sin conexión a Internet.
Fuente: Akronoticias

La aplicación ejecuta un sencillo interfaz web que permite elegir la distribución y repositorio a utilizar, los paquetes que se desean actualizar y posteriormente los descarga. En la web del programa se recomienda sincronizar previamente el programa con nuestro sistema Linux, para evitar descargar paquetes que ya tengamos actualizados.

Sushi, huh? funciona tanto en Windows como en Linux y aunque su desarrollo todavía está en fase beta, ya permite actualizar distribuciones como Debian, Fedora, Ubuntu, Mandriva y openSuse.
Sin lugar a dudas, es una buena manera de acercar Linux a aquellas personas que únicamente disponen de conexión a la red en su centro de trabajo o estudios y quieren actualizar o instalar nuevos
paquetes en sus sistemas.

Cosas interesantes que debe hacer tras instalar Ubuntu


En este artículo veremos muchos de esos conceptos básicos, como navegación general, instalación o actualización de software, ideas para personalizar nuestro escritorio, aplicaciones interesantes y más cosas.

Inicio del sistema

Si elegisteis la instalación dual, encontrareis algún tipo de menú al arrancar vuestro sistema. Con la instalación desde dentro de Windows, la opción predefinida será el propio Windows. Con la instalación dual nativa, el menú será ligeramente diferente, y la opción predefinida será Ubuntu. En caso de una instalación única de Ubuntu, no habrá menú y el sistema cargará directamente.

Cuando arrancamos Ubuntu, una vez completa la carga, encontramos una pantalla que requiere nuestras credenciales para acceder al sistema. El usuario que creamos en el proceso de instalación aparece en una lista, encima del campo de texto en el que se nos pide un nombre de usuario. Basta con pinchar sobre él e introducir la contraseña que elegimos cuando lo creamos.

Navegación general

Paneles

Una vez frente al escritorio, veremos dos paneles, uno inferior y otro superior. El inferior contiene la papelera, el selector de escritorios virtuales y la lista de ventanas en uso. El panel superior contiene el menú principal, algunos accesos directos, el reloj y calendario, el applet de red e indicador de batería y Bluetooth si se diera el caso.

Si pinchamos con el botón derecho del ratón en alguna parte libre de cualquiera de los dos paneles, podremos acceder a varias opciones muy interesantes.
  • Añadir al panel: esta opción nos permite añadir nuevos widgets al propio panel. Desde botones para cerrar o bloquear nuestra sesión a otros de búsqueda, informe meteorológico, índices bursátiles, notas, monitor de sistema y un largo etcétera.
  • Propiedades: en este caso, podemos cambiar las preferencias del propio panel. Tamaño, anchura, capacidad para expandirse, para ocultarse automáticamente y otras opciones están a nuestro alcance desde la solapa “General”. La solapa “Fondo” nos permite seleccionar como queremos que se vea el propio panel, ya sea con el tema elegido para el escritorio, con un color de relleno, con un determinado porcentaje de transparencia o incluso con una imagen de fondo a nuestra elección.
Ya veis que nada más empezar ya tenemos decenas de opciones para personalizar nuestro panel, y esta es la tónica general en Linux.

Menú principal

El menú principal se divide en tres secciones: Aplicaciones, Lugares y Sistema. La primera es similar al menú Programas de Windows. En él se engloban diferentes tipos de aplicaciones. Os recomiendo investigar este menú para descubrir los diferentes programas preinstalados: la suite de Open Office, el programa de manipulación de imágenes GIMP, el grabador de CDs Brasero o el reproductor de música Rythmbox son algunos de los más atractivos. También vemos como ultima opción el software Store, donde podremos descargar aplicaciones.

La segunda opción muestra accesos directos a carpetas, dispositivos, entorno de red o documentos recientes.

La tercera opción es especialmente interesante, ya que nos abre la puerta a todas las aplicaciones administrativas y de personalización. Dentro de las administrativas encontramos el monitor de sistema, que nos permite entender el rendimiento y uso de nuestro sistema, el gestor de actualizaciones, el de instalación Synaptic, la gestión de usuarios, etc. En cuanto al menú de preferencias, nos permite seleccionar decenas de opciones personales, desde el salvapantallas, temas de ventanas, iconos, tipografía, hasta la definición de accesos directos, gestión de energía, etc.

Repositorios

Un concepto muy diferente al que puede estarse acostumbrado como usuario de Windows. En Linux, la instalación y actualización se lleva a cabo a través de repositorios. Éstos son bibliotecas de software en las que se incluyen multitud de aplicaciones y se actualizan nuevas versiones de las mismas. Este concepto es muy diferente al que conocemos de Windows, que nos obliga a visitar diferentes sitios web, ya sea el del propio creador de la aplicación o algún portal de software. En Ubuntu 9.10, podemos instalar de una forma muy sencilla desde el menú Aplicaciones > Centro de software Ubuntu.

Antes de instalar o actualizar, una tarea conveniente es buscar el repositorio que nos proporcione mejor velocidad de conexión. Para ello, accedemos al menú Sistema > Administración > Orígenes de Software. En el centro de la pantalla vemos un desplegable para el campo “Descargar desde”. Lo desplegamos y seleccionamos la opción “Otro...”. En la pantalla siguiente, pinchamos en el botón “Seleccionar el mejor servidor”. Una vez termine la búsqueda y se seleccione el servidor que nos dé una mejor respuesta, podemos cerrar esta pantalla.

Actualización general

Una de las primeras tareas que llevar a cabo tras instalar Ubuntu, o cualquier distro Linux, es llevar a cabo una actualización general. De esta forma, instalaremos todas las mejoras que se hayan creado desde la salida de la versión que estemos usando. En el caso de Ubuntu, hace poco más de un mes que se lanzó, y la actualización ya suma un buen número de mejoras y actualizaciones.

Para llevar a cabo esta actualización, asumiendo que tenemos acceso a Internet, basta con ir al menú de Sistema > Administración y elegir la opción ”Gestor de actualizaciones”. Necesitaremos introducir nuestra contraseña para confirmar nuestra condición de administrador.

Esta primera actualización es especialmente grande y llevará varios minutos. Con un uso normal de nuestro sistema, una actualización común llevará segundos y el propio sistema nos avisará cuando sea necesaria. Igualmente, en esta primera ocasión se incluye una nueva versión del núcleo del sistema, que requerirá reiniciar el sistema. En actualizaciones normales esto no es necesario.

Instalación de software

Hay tres formas principales para instalar software en Ubuntu 9.10. Podremos hacerlo desde el Centro de Software Ubuntu, desde el Gestor de instalación Synaptic o desde la línea de comandos. Las dos primeras son muy sencillas: basta con buscar el paquete o aplicación que queramos instalar, lo seleccionamos y procedamos a la instalación. El propio sistema detectará si hay dependencias y las instalará también.

Desde la línea de comandos también es sencillo, aunque suele ser más la preferencia de usuarios con experiencia. En cualquier caso, si queréis intentarlo, primero abrid una consola virtual desde el menú Aplicaciones > Accesorios > Terminal. Una vez se abra, podéis instalar una aplicación tecleando el comando “sudo apt-get install nombre_de_aplicación (sin comillas). Por ejemplo, para instalar Skype teclearíamos “sudo apt-get install skype”. El sistema nos mostrará lo que va a instalarse y pedirá confirmación (Sí/No) antes de continuar.

Cosas interesantes que instalar

Veamos algunas de mis aplicaciones preferidas:

Efectos de escritorio Compiz: desde el centro de software Ubuntu, buscamos “compiz”. Seleccionamos las opciones “Configuración de efectos de escritorio avanzados” y “Efectos de escritorio”. Una vez acabe la instalación, podremos seleccionar y modificar los efectos desde el menú Sistema > Preferencias > Administrador de opciones CompizConfig.

Scribus: una herramienta avanzada para la creación de publicaciones escritas, que entre muchas cosas permite crear revistas en formato PDF. Siguiendo el mismo método, buscamos “Scribus” y procedemos a instalarlo. Lo lanzamos desde el menú Aplicaciones > Oficina.

Gnome Do: un muy útil lanzador de aplicaciones. Buscamos “gnome-do” e instalamos. Lo lanzamos desde el menú Aplicaciones > Accesorios.

Wine: la capa de emulación que nos permite instalar aplicaciones de Windows. Buscamos “wine” e instalamos. Lo lanzamos desde el menú Aplicaciones.

aMSN: clon del famoso cliente de chat Windows para nostálgicos. Buscamos “amsn” e instalamos. Lo lanzamos desde el menú de Aplicaciones > Internet.

Indudablemente, hay muchas aplicaciones disponibles, y en algunos casos, para descargarlas necesitamos añadir nuevos repositorios a nuestro sistema. De hecho, en esta extensísima lista podéis encontrar instalaciones de todo tipo. Mi recomendación es que probéis hasta encontrar las que más os gusten. El método de instalación a través de línea de comandos suele ser el preferido por este tipo de guías, puesto que es mucho más sencillo incluir un comando escrito que una serie de instrucciones o pantallazos. No os dejéis intimidar por la línea de comandos: en cuanto hayáis instalado un par de veces comprobareis que es sencillo y más rápido que a través de menús.

Personalizar nuestro escritorio

La forma más fácil de personalizar la estética de nuestro escritorio pasa por pinchar con el botón derecho sobre el escritorio y seleccionar la opción “Cambiar el fondo de escritorio”. La pantalla que aparece nos da una serie de solapas que nos permitirán cambiar radicalmente nuestro escritorio.

Por defecto, la solapa preseleccionada es la de “Fondo”, en la que podremos ver una colección de fondos de escritorio incluidos con Ubuntu. La solapa “Tema” nos permite elegir el tema de escritorio, que supone una serie de combinaciones de estilos de ventana, icono, colores, etc. Encontramos unos cuantos temas por defecto, aunque todos son configurables. La solapa ”Tipografías” nos permite elegir los tipos de letra del sistema. En la solapa “Efectos visuales” podemos elegir el nivel de efectos del sistema. La configuración ”Extra” nos da una serie de efectos muy atractivos.

Abriendo el administrador de Compiz Config, dentro del menú Sistema > Preferencias > Administrador de opciones compizconfig, vemos una gran variedad de opciones disponibles. Especialmente, efectos como el cubo de escritorio, las ventanas gelatinosas o las ventanas 3D dan a nuestro escritorio un aspecto muy avanzado y estético.

Resumiendo

Hemos visto una muy breve muestra de las cosas que conviene hacer tras la instalación de Ubuntu 9.10. Estas ideas son muy similares en el caso de cualquier otra distro. Las opciones son muy diversas y abundantes, así que en este caso creo que lo mejor que puede hacerse es lanzarse a probar sin miedo. De hecho, me parece interesante no desvelar todos los secretos, porque creo que la mejor parte es aprender por uno mismo, siguiendo los propios intereses y preferencias.

En el próximo artículo veremos aplicaciones interesantes que instalar para redes sociales, multimedia y otras tareas.

Hasta entonces, ¡disfrutad de vuestra experiencia Linux!

Fuente: Baquía

Cosas interesantes que debe hacer tras instalar Ubuntu


En este artículo veremos muchos de esos conceptos básicos, como navegación general, instalación o actualización de software, ideas para personalizar nuestro escritorio, aplicaciones interesantes y más cosas.

Inicio del sistema

Si elegisteis la instalación dual, encontrareis algún tipo de menú al arrancar vuestro sistema. Con la instalación desde dentro de Windows, la opción predefinida será el propio Windows. Con la instalación dual nativa, el menú será ligeramente diferente, y la opción predefinida será Ubuntu. En caso de una instalación única de Ubuntu, no habrá menú y el sistema cargará directamente.

Cuando arrancamos Ubuntu, una vez completa la carga, encontramos una pantalla que requiere nuestras credenciales para acceder al sistema. El usuario que creamos en el proceso de instalación aparece en una lista, encima del campo de texto en el que se nos pide un nombre de usuario. Basta con pinchar sobre él e introducir la contraseña que elegimos cuando lo creamos.

Navegación general

Paneles

Una vez frente al escritorio, veremos dos paneles, uno inferior y otro superior. El inferior contiene la papelera, el selector de escritorios virtuales y la lista de ventanas en uso. El panel superior contiene el menú principal, algunos accesos directos, el reloj y calendario, el applet de red e indicador de batería y Bluetooth si se diera el caso.

Si pinchamos con el botón derecho del ratón en alguna parte libre de cualquiera de los dos paneles, podremos acceder a varias opciones muy interesantes.
  • Añadir al panel: esta opción nos permite añadir nuevos widgets al propio panel. Desde botones para cerrar o bloquear nuestra sesión a otros de búsqueda, informe meteorológico, índices bursátiles, notas, monitor de sistema y un largo etcétera.
  • Propiedades: en este caso, podemos cambiar las preferencias del propio panel. Tamaño, anchura, capacidad para expandirse, para ocultarse automáticamente y otras opciones están a nuestro alcance desde la solapa “General”. La solapa “Fondo” nos permite seleccionar como queremos que se vea el propio panel, ya sea con el tema elegido para el escritorio, con un color de relleno, con un determinado porcentaje de transparencia o incluso con una imagen de fondo a nuestra elección.
Ya veis que nada más empezar ya tenemos decenas de opciones para personalizar nuestro panel, y esta es la tónica general en Linux.

Menú principal

El menú principal se divide en tres secciones: Aplicaciones, Lugares y Sistema. La primera es similar al menú Programas de Windows. En él se engloban diferentes tipos de aplicaciones. Os recomiendo investigar este menú para descubrir los diferentes programas preinstalados: la suite de Open Office, el programa de manipulación de imágenes GIMP, el grabador de CDs Brasero o el reproductor de música Rythmbox son algunos de los más atractivos. También vemos como ultima opción el software Store, donde podremos descargar aplicaciones.

La segunda opción muestra accesos directos a carpetas, dispositivos, entorno de red o documentos recientes.

La tercera opción es especialmente interesante, ya que nos abre la puerta a todas las aplicaciones administrativas y de personalización. Dentro de las administrativas encontramos el monitor de sistema, que nos permite entender el rendimiento y uso de nuestro sistema, el gestor de actualizaciones, el de instalación Synaptic, la gestión de usuarios, etc. En cuanto al menú de preferencias, nos permite seleccionar decenas de opciones personales, desde el salvapantallas, temas de ventanas, iconos, tipografía, hasta la definición de accesos directos, gestión de energía, etc.

Repositorios

Un concepto muy diferente al que puede estarse acostumbrado como usuario de Windows. En Linux, la instalación y actualización se lleva a cabo a través de repositorios. Éstos son bibliotecas de software en las que se incluyen multitud de aplicaciones y se actualizan nuevas versiones de las mismas. Este concepto es muy diferente al que conocemos de Windows, que nos obliga a visitar diferentes sitios web, ya sea el del propio creador de la aplicación o algún portal de software. En Ubuntu 9.10, podemos instalar de una forma muy sencilla desde el menú Aplicaciones > Centro de software Ubuntu.

Antes de instalar o actualizar, una tarea conveniente es buscar el repositorio que nos proporcione mejor velocidad de conexión. Para ello, accedemos al menú Sistema > Administración > Orígenes de Software. En el centro de la pantalla vemos un desplegable para el campo “Descargar desde”. Lo desplegamos y seleccionamos la opción “Otro...”. En la pantalla siguiente, pinchamos en el botón “Seleccionar el mejor servidor”. Una vez termine la búsqueda y se seleccione el servidor que nos dé una mejor respuesta, podemos cerrar esta pantalla.

Actualización general

Una de las primeras tareas que llevar a cabo tras instalar Ubuntu, o cualquier distro Linux, es llevar a cabo una actualización general. De esta forma, instalaremos todas las mejoras que se hayan creado desde la salida de la versión que estemos usando. En el caso de Ubuntu, hace poco más de un mes que se lanzó, y la actualización ya suma un buen número de mejoras y actualizaciones.

Para llevar a cabo esta actualización, asumiendo que tenemos acceso a Internet, basta con ir al menú de Sistema > Administración y elegir la opción ”Gestor de actualizaciones”. Necesitaremos introducir nuestra contraseña para confirmar nuestra condición de administrador.

Esta primera actualización es especialmente grande y llevará varios minutos. Con un uso normal de nuestro sistema, una actualización común llevará segundos y el propio sistema nos avisará cuando sea necesaria. Igualmente, en esta primera ocasión se incluye una nueva versión del núcleo del sistema, que requerirá reiniciar el sistema. En actualizaciones normales esto no es necesario.

Instalación de software

Hay tres formas principales para instalar software en Ubuntu 9.10. Podremos hacerlo desde el Centro de Software Ubuntu, desde el Gestor de instalación Synaptic o desde la línea de comandos. Las dos primeras son muy sencillas: basta con buscar el paquete o aplicación que queramos instalar, lo seleccionamos y procedamos a la instalación. El propio sistema detectará si hay dependencias y las instalará también.

Desde la línea de comandos también es sencillo, aunque suele ser más la preferencia de usuarios con experiencia. En cualquier caso, si queréis intentarlo, primero abrid una consola virtual desde el menú Aplicaciones > Accesorios > Terminal. Una vez se abra, podéis instalar una aplicación tecleando el comando “sudo apt-get install nombre_de_aplicación (sin comillas). Por ejemplo, para instalar Skype teclearíamos “sudo apt-get install skype”. El sistema nos mostrará lo que va a instalarse y pedirá confirmación (Sí/No) antes de continuar.

Cosas interesantes que instalar

Veamos algunas de mis aplicaciones preferidas:

Efectos de escritorio Compiz: desde el centro de software Ubuntu, buscamos “compiz”. Seleccionamos las opciones “Configuración de efectos de escritorio avanzados” y “Efectos de escritorio”. Una vez acabe la instalación, podremos seleccionar y modificar los efectos desde el menú Sistema > Preferencias > Administrador de opciones CompizConfig.

Scribus: una herramienta avanzada para la creación de publicaciones escritas, que entre muchas cosas permite crear revistas en formato PDF. Siguiendo el mismo método, buscamos “Scribus” y procedemos a instalarlo. Lo lanzamos desde el menú Aplicaciones > Oficina.

Gnome Do: un muy útil lanzador de aplicaciones. Buscamos “gnome-do” e instalamos. Lo lanzamos desde el menú Aplicaciones > Accesorios.

Wine: la capa de emulación que nos permite instalar aplicaciones de Windows. Buscamos “wine” e instalamos. Lo lanzamos desde el menú Aplicaciones.

aMSN: clon del famoso cliente de chat Windows para nostálgicos. Buscamos “amsn” e instalamos. Lo lanzamos desde el menú de Aplicaciones > Internet.

Indudablemente, hay muchas aplicaciones disponibles, y en algunos casos, para descargarlas necesitamos añadir nuevos repositorios a nuestro sistema. De hecho, en esta extensísima lista podéis encontrar instalaciones de todo tipo. Mi recomendación es que probéis hasta encontrar las que más os gusten. El método de instalación a través de línea de comandos suele ser el preferido por este tipo de guías, puesto que es mucho más sencillo incluir un comando escrito que una serie de instrucciones o pantallazos. No os dejéis intimidar por la línea de comandos: en cuanto hayáis instalado un par de veces comprobareis que es sencillo y más rápido que a través de menús.

Personalizar nuestro escritorio

La forma más fácil de personalizar la estética de nuestro escritorio pasa por pinchar con el botón derecho sobre el escritorio y seleccionar la opción “Cambiar el fondo de escritorio”. La pantalla que aparece nos da una serie de solapas que nos permitirán cambiar radicalmente nuestro escritorio.

Por defecto, la solapa preseleccionada es la de “Fondo”, en la que podremos ver una colección de fondos de escritorio incluidos con Ubuntu. La solapa “Tema” nos permite elegir el tema de escritorio, que supone una serie de combinaciones de estilos de ventana, icono, colores, etc. Encontramos unos cuantos temas por defecto, aunque todos son configurables. La solapa ”Tipografías” nos permite elegir los tipos de letra del sistema. En la solapa “Efectos visuales” podemos elegir el nivel de efectos del sistema. La configuración ”Extra” nos da una serie de efectos muy atractivos.

Abriendo el administrador de Compiz Config, dentro del menú Sistema > Preferencias > Administrador de opciones compizconfig, vemos una gran variedad de opciones disponibles. Especialmente, efectos como el cubo de escritorio, las ventanas gelatinosas o las ventanas 3D dan a nuestro escritorio un aspecto muy avanzado y estético.

Resumiendo

Hemos visto una muy breve muestra de las cosas que conviene hacer tras la instalación de Ubuntu 9.10. Estas ideas son muy similares en el caso de cualquier otra distro. Las opciones son muy diversas y abundantes, así que en este caso creo que lo mejor que puede hacerse es lanzarse a probar sin miedo. De hecho, me parece interesante no desvelar todos los secretos, porque creo que la mejor parte es aprender por uno mismo, siguiendo los propios intereses y preferencias.

En el próximo artículo veremos aplicaciones interesantes que instalar para redes sociales, multimedia y otras tareas.

Hasta entonces, ¡disfrutad de vuestra experiencia Linux!

Fuente: Baquía

Cosas interesantes que debe hacer tras instalar Ubuntu


En este artículo veremos muchos de esos conceptos básicos, como navegación general, instalación o actualización de software, ideas para personalizar nuestro escritorio, aplicaciones interesantes y más cosas.

Inicio del sistema

Si elegisteis la instalación dual, encontrareis algún tipo de menú al arrancar vuestro sistema. Con la instalación desde dentro de Windows, la opción predefinida será el propio Windows. Con la instalación dual nativa, el menú será ligeramente diferente, y la opción predefinida será Ubuntu. En caso de una instalación única de Ubuntu, no habrá menú y el sistema cargará directamente.

Cuando arrancamos Ubuntu, una vez completa la carga, encontramos una pantalla que requiere nuestras credenciales para acceder al sistema. El usuario que creamos en el proceso de instalación aparece en una lista, encima del campo de texto en el que se nos pide un nombre de usuario. Basta con pinchar sobre él e introducir la contraseña que elegimos cuando lo creamos.

Navegación general

Paneles

Una vez frente al escritorio, veremos dos paneles, uno inferior y otro superior. El inferior contiene la papelera, el selector de escritorios virtuales y la lista de ventanas en uso. El panel superior contiene el menú principal, algunos accesos directos, el reloj y calendario, el applet de red e indicador de batería y Bluetooth si se diera el caso.

Si pinchamos con el botón derecho del ratón en alguna parte libre de cualquiera de los dos paneles, podremos acceder a varias opciones muy interesantes.
  • Añadir al panel: esta opción nos permite añadir nuevos widgets al propio panel. Desde botones para cerrar o bloquear nuestra sesión a otros de búsqueda, informe meteorológico, índices bursátiles, notas, monitor de sistema y un largo etcétera.
  • Propiedades: en este caso, podemos cambiar las preferencias del propio panel. Tamaño, anchura, capacidad para expandirse, para ocultarse automáticamente y otras opciones están a nuestro alcance desde la solapa “General”. La solapa “Fondo” nos permite seleccionar como queremos que se vea el propio panel, ya sea con el tema elegido para el escritorio, con un color de relleno, con un determinado porcentaje de transparencia o incluso con una imagen de fondo a nuestra elección.
Ya veis que nada más empezar ya tenemos decenas de opciones para personalizar nuestro panel, y esta es la tónica general en Linux.

Menú principal

El menú principal se divide en tres secciones: Aplicaciones, Lugares y Sistema. La primera es similar al menú Programas de Windows. En él se engloban diferentes tipos de aplicaciones. Os recomiendo investigar este menú para descubrir los diferentes programas preinstalados: la suite de Open Office, el programa de manipulación de imágenes GIMP, el grabador de CDs Brasero o el reproductor de música Rythmbox son algunos de los más atractivos. También vemos como ultima opción el software Store, donde podremos descargar aplicaciones.

La segunda opción muestra accesos directos a carpetas, dispositivos, entorno de red o documentos recientes.

La tercera opción es especialmente interesante, ya que nos abre la puerta a todas las aplicaciones administrativas y de personalización. Dentro de las administrativas encontramos el monitor de sistema, que nos permite entender el rendimiento y uso de nuestro sistema, el gestor de actualizaciones, el de instalación Synaptic, la gestión de usuarios, etc. En cuanto al menú de preferencias, nos permite seleccionar decenas de opciones personales, desde el salvapantallas, temas de ventanas, iconos, tipografía, hasta la definición de accesos directos, gestión de energía, etc.

Repositorios

Un concepto muy diferente al que puede estarse acostumbrado como usuario de Windows. En Linux, la instalación y actualización se lleva a cabo a través de repositorios. Éstos son bibliotecas de software en las que se incluyen multitud de aplicaciones y se actualizan nuevas versiones de las mismas. Este concepto es muy diferente al que conocemos de Windows, que nos obliga a visitar diferentes sitios web, ya sea el del propio creador de la aplicación o algún portal de software. En Ubuntu 9.10, podemos instalar de una forma muy sencilla desde el menú Aplicaciones > Centro de software Ubuntu.

Antes de instalar o actualizar, una tarea conveniente es buscar el repositorio que nos proporcione mejor velocidad de conexión. Para ello, accedemos al menú Sistema > Administración > Orígenes de Software. En el centro de la pantalla vemos un desplegable para el campo “Descargar desde”. Lo desplegamos y seleccionamos la opción “Otro...”. En la pantalla siguiente, pinchamos en el botón “Seleccionar el mejor servidor”. Una vez termine la búsqueda y se seleccione el servidor que nos dé una mejor respuesta, podemos cerrar esta pantalla.

Actualización general

Una de las primeras tareas que llevar a cabo tras instalar Ubuntu, o cualquier distro Linux, es llevar a cabo una actualización general. De esta forma, instalaremos todas las mejoras que se hayan creado desde la salida de la versión que estemos usando. En el caso de Ubuntu, hace poco más de un mes que se lanzó, y la actualización ya suma un buen número de mejoras y actualizaciones.

Para llevar a cabo esta actualización, asumiendo que tenemos acceso a Internet, basta con ir al menú de Sistema > Administración y elegir la opción ”Gestor de actualizaciones”. Necesitaremos introducir nuestra contraseña para confirmar nuestra condición de administrador.

Esta primera actualización es especialmente grande y llevará varios minutos. Con un uso normal de nuestro sistema, una actualización común llevará segundos y el propio sistema nos avisará cuando sea necesaria. Igualmente, en esta primera ocasión se incluye una nueva versión del núcleo del sistema, que requerirá reiniciar el sistema. En actualizaciones normales esto no es necesario.

Instalación de software

Hay tres formas principales para instalar software en Ubuntu 9.10. Podremos hacerlo desde el Centro de Software Ubuntu, desde el Gestor de instalación Synaptic o desde la línea de comandos. Las dos primeras son muy sencillas: basta con buscar el paquete o aplicación que queramos instalar, lo seleccionamos y procedamos a la instalación. El propio sistema detectará si hay dependencias y las instalará también.

Desde la línea de comandos también es sencillo, aunque suele ser más la preferencia de usuarios con experiencia. En cualquier caso, si queréis intentarlo, primero abrid una consola virtual desde el menú Aplicaciones > Accesorios > Terminal. Una vez se abra, podéis instalar una aplicación tecleando el comando “sudo apt-get install nombre_de_aplicación (sin comillas). Por ejemplo, para instalar Skype teclearíamos “sudo apt-get install skype”. El sistema nos mostrará lo que va a instalarse y pedirá confirmación (Sí/No) antes de continuar.

Cosas interesantes que instalar

Veamos algunas de mis aplicaciones preferidas:

Efectos de escritorio Compiz: desde el centro de software Ubuntu, buscamos “compiz”. Seleccionamos las opciones “Configuración de efectos de escritorio avanzados” y “Efectos de escritorio”. Una vez acabe la instalación, podremos seleccionar y modificar los efectos desde el menú Sistema > Preferencias > Administrador de opciones CompizConfig.

Scribus: una herramienta avanzada para la creación de publicaciones escritas, que entre muchas cosas permite crear revistas en formato PDF. Siguiendo el mismo método, buscamos “Scribus” y procedemos a instalarlo. Lo lanzamos desde el menú Aplicaciones > Oficina.

Gnome Do: un muy útil lanzador de aplicaciones. Buscamos “gnome-do” e instalamos. Lo lanzamos desde el menú Aplicaciones > Accesorios.

Wine: la capa de emulación que nos permite instalar aplicaciones de Windows. Buscamos “wine” e instalamos. Lo lanzamos desde el menú Aplicaciones.

aMSN: clon del famoso cliente de chat Windows para nostálgicos. Buscamos “amsn” e instalamos. Lo lanzamos desde el menú de Aplicaciones > Internet.

Indudablemente, hay muchas aplicaciones disponibles, y en algunos casos, para descargarlas necesitamos añadir nuevos repositorios a nuestro sistema. De hecho, en esta extensísima lista podéis encontrar instalaciones de todo tipo. Mi recomendación es que probéis hasta encontrar las que más os gusten. El método de instalación a través de línea de comandos suele ser el preferido por este tipo de guías, puesto que es mucho más sencillo incluir un comando escrito que una serie de instrucciones o pantallazos. No os dejéis intimidar por la línea de comandos: en cuanto hayáis instalado un par de veces comprobareis que es sencillo y más rápido que a través de menús.

Personalizar nuestro escritorio

La forma más fácil de personalizar la estética de nuestro escritorio pasa por pinchar con el botón derecho sobre el escritorio y seleccionar la opción “Cambiar el fondo de escritorio”. La pantalla que aparece nos da una serie de solapas que nos permitirán cambiar radicalmente nuestro escritorio.

Por defecto, la solapa preseleccionada es la de “Fondo”, en la que podremos ver una colección de fondos de escritorio incluidos con Ubuntu. La solapa “Tema” nos permite elegir el tema de escritorio, que supone una serie de combinaciones de estilos de ventana, icono, colores, etc. Encontramos unos cuantos temas por defecto, aunque todos son configurables. La solapa ”Tipografías” nos permite elegir los tipos de letra del sistema. En la solapa “Efectos visuales” podemos elegir el nivel de efectos del sistema. La configuración ”Extra” nos da una serie de efectos muy atractivos.

Abriendo el administrador de Compiz Config, dentro del menú Sistema > Preferencias > Administrador de opciones compizconfig, vemos una gran variedad de opciones disponibles. Especialmente, efectos como el cubo de escritorio, las ventanas gelatinosas o las ventanas 3D dan a nuestro escritorio un aspecto muy avanzado y estético.

Resumiendo

Hemos visto una muy breve muestra de las cosas que conviene hacer tras la instalación de Ubuntu 9.10. Estas ideas son muy similares en el caso de cualquier otra distro. Las opciones son muy diversas y abundantes, así que en este caso creo que lo mejor que puede hacerse es lanzarse a probar sin miedo. De hecho, me parece interesante no desvelar todos los secretos, porque creo que la mejor parte es aprender por uno mismo, siguiendo los propios intereses y preferencias.

En el próximo artículo veremos aplicaciones interesantes que instalar para redes sociales, multimedia y otras tareas.

Hasta entonces, ¡disfrutad de vuestra experiencia Linux!

Fuente: Baquía

domingo, 6 de diciembre de 2009

10 funciones de Linux para Windows

Dejando a un lado la eterna lucha entre Windows y Linux, o entre el software libre o propietario, seguro que si utilizas más de un sistema operativo habrás pensado alguna vez en incorporar alguna de tus herramientas o funciones preferidas de un sistema en otros.

Es lo que buscan desde “10 Things” con una serie de artículos que pretenden encontrar “el sistema operativo ideal”, traspasando 10 características que –a su juicio- deberían tener los sistemas operativos respectivos.

En el caso que nos ocupa, el autor intentaría mejorar Windows con 10 funciones o características presentes en Linux. “No están todas las que son”, hay una buena cantidad de ensayos sobre el particular y es seguro que cada usuario de ambos sistemas incorporaría sus propias herramientas. Además, algunas de ellas supondrían cambios importantes quizá hasta en el núcleo del sistema. Otras, no serían difíciles de implementar. Sea como fuere, según ”10 Things” de TechRepublic Windows mejoraría con:

1. Compiz. El gestor de ventanas de composición para ventanas X Windows sería lo primero que incluirían en Windows. “No importa lo limpio que se vea Aero, no somos fans de un solo espacio de trabajo como proporciona Windows 7”, dicen, destacando además del atractivo visual que ofrece Compiz su usabilidad, con acceso rápido desde un escritorio 3D a múltiples espacios de trabajo o en los cambios de ventana. “Integrar Compiz en Windows elevaría la experiencia de usuario a un nivel que pocos usuarios que sólo usan Windows han experimentado”.

2. Multi-Usuario. “Las múltiples cuentas de Windows 7 no lo hacen multi-usuario”. ¿Puede loguear más de un usuario en Windows 7 al mismo tiempo? No por defecto, tienes que usar una herramienta de terceros. Esta sería otra función que sería incorporada.

3. Ficheros de registro de eventos. Aunque los sistemas Windows tienen un montón de de herramientas que permiten al administrador leer este tipo de ficheros, por cuestiones de seguridad deben activar primero este tipo de herramientas. Por su parte Linux coloca todos los archivos de registro del sistema en una carpeta y permite al usuario (con los permisos adecuados) leer estos archivos de registro mediante un simple editor de texto, además de ser mucho más flexible en múltiples aspectos para su manejo.

4. Instalación centralizada de aplicaciones. El nuevo modelo implantado en el Ubuntu Software Center está alcanzando la culminación del esfuerzo en este terreno. Desde una fuente, se podrá buscar entre miles de aplicaciones e instalar la que necesites. En próximas ediciones (versión 3 de la herramienta) se añadirá software comercial.

5. Cron. El administrador de tareas (demonio) que ejecuta procesos o scripts a intervalos regulares en entornos Unix sería otra de las herramientas que el autor añadiría por defecto en Windows, al superar en flexibilidad y potencia a la función de “Tareas programadas” y las herramientas de terceros existentes para Windows.

6. Ciclo regular de liberaciones. "Esta es una de las áreas donde Microsoft aprendería una seria lección del ecosistema Linux", dicen. La mayoría de distribuciones se actualizan sobre una base planificada y regular, como Ubuntu con dos liberaciones anuales en el cuarto y décimo mes del año.

7. Usuario Root. “Seamos realistas”, dicen. Por defecto (en seguridad) “un usuario medio no puede hacer demasiado en Windows”. Tanto es así, que para alguien que escriba un virus, extender su infección en Windows es tan sencillo como que un usuario abra un archivo adjunto en un correo electrónico. Con la forma en que está configurado Linux y con la cuenta root que diferencia un usuario común de un administrador “superusuario” esto no sucede. “Windows debe separar al usuario de administración del usuario estándar de forma predeterminada”, indican, y los usuarios de Windows "lo primero que tendríamos que hacer al poner en marcha el equipo es crear contraseñas administrativas y de usuario".

8. Precio. Sin pretender que Windows sea gratuito, la fijación de precios basada en una estrategia de múltiples versiones presiona a comprar la edición “más completa, “más potente” en teoría, (léase versión Ultimate) y confunde al usuario cuando básicamente es lo mismo. Windows, como hace Linux o Mac OS X debería comercializarse en dos versiones, una para equipos de escritorio y otra para servidores.

9. Aplicaciones instaladas. 10 Things opina que al igual que en Linux las principales aplicaciones se incluyen con la instalación del sistema operativo, de forma similar debería ocurrir en Windows. No será sencillo y para muchos usuarios que prefieren un sistema lo más ligero posible e instalar después las herrameintas que necesite, hasta desaconsejable. Además, esto choca con el negocio de terceras compañías que desarrollan infinidad de aplicaciones para Windows y las propias de Microsoft de pago como la suite ofimática Office. Así mismo, las investigaciones y sanciones de las autoridades antimonopolio están obligando a Microsoft a retirar aplicaciones y herramientas gratuitas incluidas "de serie" con el sistema operativo.

10. Detección de hardware. Aunque el soporte de hardware para Windows es infinitamente superior al de Linux (lamentablemente), no ocurre lo mismo con las herramientas incorporadas para detección y gestión del mismo, especialmente cuando algún componente no es reconocido por Windows. Información que sí proporciona herramientas incluidas por defecto en Linux por ejemplo con el comando dmesg o con la herramienta de control de hardware que ofrece software propietario a utilizar.
Seguro que tienes tu propia idea para mejorar Windows a base de funciones de Linux. Te invitamos a participar en los comentarios y procuraremos hacernos eco del artículo contrario: "Mejorar Linux con Windows".

Fuente: Rafaela

10 funciones de Linux para Windows

Dejando a un lado la eterna lucha entre Windows y Linux, o entre el software libre o propietario, seguro que si utilizas más de un sistema operativo habrás pensado alguna vez en incorporar alguna de tus herramientas o funciones preferidas de un sistema en otros.

Es lo que buscan desde “10 Things” con una serie de artículos que pretenden encontrar “el sistema operativo ideal”, traspasando 10 características que –a su juicio- deberían tener los sistemas operativos respectivos.

En el caso que nos ocupa, el autor intentaría mejorar Windows con 10 funciones o características presentes en Linux. “No están todas las que son”, hay una buena cantidad de ensayos sobre el particular y es seguro que cada usuario de ambos sistemas incorporaría sus propias herramientas. Además, algunas de ellas supondrían cambios importantes quizá hasta en el núcleo del sistema. Otras, no serían difíciles de implementar. Sea como fuere, según ”10 Things” de TechRepublic Windows mejoraría con:

1. Compiz. El gestor de ventanas de composición para ventanas X Windows sería lo primero que incluirían en Windows. “No importa lo limpio que se vea Aero, no somos fans de un solo espacio de trabajo como proporciona Windows 7”, dicen, destacando además del atractivo visual que ofrece Compiz su usabilidad, con acceso rápido desde un escritorio 3D a múltiples espacios de trabajo o en los cambios de ventana. “Integrar Compiz en Windows elevaría la experiencia de usuario a un nivel que pocos usuarios que sólo usan Windows han experimentado”.

2. Multi-Usuario. “Las múltiples cuentas de Windows 7 no lo hacen multi-usuario”. ¿Puede loguear más de un usuario en Windows 7 al mismo tiempo? No por defecto, tienes que usar una herramienta de terceros. Esta sería otra función que sería incorporada.

3. Ficheros de registro de eventos. Aunque los sistemas Windows tienen un montón de de herramientas que permiten al administrador leer este tipo de ficheros, por cuestiones de seguridad deben activar primero este tipo de herramientas. Por su parte Linux coloca todos los archivos de registro del sistema en una carpeta y permite al usuario (con los permisos adecuados) leer estos archivos de registro mediante un simple editor de texto, además de ser mucho más flexible en múltiples aspectos para su manejo.

4. Instalación centralizada de aplicaciones. El nuevo modelo implantado en el Ubuntu Software Center está alcanzando la culminación del esfuerzo en este terreno. Desde una fuente, se podrá buscar entre miles de aplicaciones e instalar la que necesites. En próximas ediciones (versión 3 de la herramienta) se añadirá software comercial.

5. Cron. El administrador de tareas (demonio) que ejecuta procesos o scripts a intervalos regulares en entornos Unix sería otra de las herramientas que el autor añadiría por defecto en Windows, al superar en flexibilidad y potencia a la función de “Tareas programadas” y las herramientas de terceros existentes para Windows.

6. Ciclo regular de liberaciones. "Esta es una de las áreas donde Microsoft aprendería una seria lección del ecosistema Linux", dicen. La mayoría de distribuciones se actualizan sobre una base planificada y regular, como Ubuntu con dos liberaciones anuales en el cuarto y décimo mes del año.

7. Usuario Root. “Seamos realistas”, dicen. Por defecto (en seguridad) “un usuario medio no puede hacer demasiado en Windows”. Tanto es así, que para alguien que escriba un virus, extender su infección en Windows es tan sencillo como que un usuario abra un archivo adjunto en un correo electrónico. Con la forma en que está configurado Linux y con la cuenta root que diferencia un usuario común de un administrador “superusuario” esto no sucede. “Windows debe separar al usuario de administración del usuario estándar de forma predeterminada”, indican, y los usuarios de Windows "lo primero que tendríamos que hacer al poner en marcha el equipo es crear contraseñas administrativas y de usuario".

8. Precio. Sin pretender que Windows sea gratuito, la fijación de precios basada en una estrategia de múltiples versiones presiona a comprar la edición “más completa, “más potente” en teoría, (léase versión Ultimate) y confunde al usuario cuando básicamente es lo mismo. Windows, como hace Linux o Mac OS X debería comercializarse en dos versiones, una para equipos de escritorio y otra para servidores.

9. Aplicaciones instaladas. 10 Things opina que al igual que en Linux las principales aplicaciones se incluyen con la instalación del sistema operativo, de forma similar debería ocurrir en Windows. No será sencillo y para muchos usuarios que prefieren un sistema lo más ligero posible e instalar después las herrameintas que necesite, hasta desaconsejable. Además, esto choca con el negocio de terceras compañías que desarrollan infinidad de aplicaciones para Windows y las propias de Microsoft de pago como la suite ofimática Office. Así mismo, las investigaciones y sanciones de las autoridades antimonopolio están obligando a Microsoft a retirar aplicaciones y herramientas gratuitas incluidas "de serie" con el sistema operativo.

10. Detección de hardware. Aunque el soporte de hardware para Windows es infinitamente superior al de Linux (lamentablemente), no ocurre lo mismo con las herramientas incorporadas para detección y gestión del mismo, especialmente cuando algún componente no es reconocido por Windows. Información que sí proporciona herramientas incluidas por defecto en Linux por ejemplo con el comando dmesg o con la herramienta de control de hardware que ofrece software propietario a utilizar.
Seguro que tienes tu propia idea para mejorar Windows a base de funciones de Linux. Te invitamos a participar en los comentarios y procuraremos hacernos eco del artículo contrario: "Mejorar Linux con Windows".

Fuente: Rafaela

10 funciones de Linux para Windows

Dejando a un lado la eterna lucha entre Windows y Linux, o entre el software libre o propietario, seguro que si utilizas más de un sistema operativo habrás pensado alguna vez en incorporar alguna de tus herramientas o funciones preferidas de un sistema en otros.

Es lo que buscan desde “10 Things” con una serie de artículos que pretenden encontrar “el sistema operativo ideal”, traspasando 10 características que –a su juicio- deberían tener los sistemas operativos respectivos.

En el caso que nos ocupa, el autor intentaría mejorar Windows con 10 funciones o características presentes en Linux. “No están todas las que son”, hay una buena cantidad de ensayos sobre el particular y es seguro que cada usuario de ambos sistemas incorporaría sus propias herramientas. Además, algunas de ellas supondrían cambios importantes quizá hasta en el núcleo del sistema. Otras, no serían difíciles de implementar. Sea como fuere, según ”10 Things” de TechRepublic Windows mejoraría con:

1. Compiz. El gestor de ventanas de composición para ventanas X Windows sería lo primero que incluirían en Windows. “No importa lo limpio que se vea Aero, no somos fans de un solo espacio de trabajo como proporciona Windows 7”, dicen, destacando además del atractivo visual que ofrece Compiz su usabilidad, con acceso rápido desde un escritorio 3D a múltiples espacios de trabajo o en los cambios de ventana. “Integrar Compiz en Windows elevaría la experiencia de usuario a un nivel que pocos usuarios que sólo usan Windows han experimentado”.

2. Multi-Usuario. “Las múltiples cuentas de Windows 7 no lo hacen multi-usuario”. ¿Puede loguear más de un usuario en Windows 7 al mismo tiempo? No por defecto, tienes que usar una herramienta de terceros. Esta sería otra función que sería incorporada.

3. Ficheros de registro de eventos. Aunque los sistemas Windows tienen un montón de de herramientas que permiten al administrador leer este tipo de ficheros, por cuestiones de seguridad deben activar primero este tipo de herramientas. Por su parte Linux coloca todos los archivos de registro del sistema en una carpeta y permite al usuario (con los permisos adecuados) leer estos archivos de registro mediante un simple editor de texto, además de ser mucho más flexible en múltiples aspectos para su manejo.

4. Instalación centralizada de aplicaciones. El nuevo modelo implantado en el Ubuntu Software Center está alcanzando la culminación del esfuerzo en este terreno. Desde una fuente, se podrá buscar entre miles de aplicaciones e instalar la que necesites. En próximas ediciones (versión 3 de la herramienta) se añadirá software comercial.

5. Cron. El administrador de tareas (demonio) que ejecuta procesos o scripts a intervalos regulares en entornos Unix sería otra de las herramientas que el autor añadiría por defecto en Windows, al superar en flexibilidad y potencia a la función de “Tareas programadas” y las herramientas de terceros existentes para Windows.

6. Ciclo regular de liberaciones. "Esta es una de las áreas donde Microsoft aprendería una seria lección del ecosistema Linux", dicen. La mayoría de distribuciones se actualizan sobre una base planificada y regular, como Ubuntu con dos liberaciones anuales en el cuarto y décimo mes del año.

7. Usuario Root. “Seamos realistas”, dicen. Por defecto (en seguridad) “un usuario medio no puede hacer demasiado en Windows”. Tanto es así, que para alguien que escriba un virus, extender su infección en Windows es tan sencillo como que un usuario abra un archivo adjunto en un correo electrónico. Con la forma en que está configurado Linux y con la cuenta root que diferencia un usuario común de un administrador “superusuario” esto no sucede. “Windows debe separar al usuario de administración del usuario estándar de forma predeterminada”, indican, y los usuarios de Windows "lo primero que tendríamos que hacer al poner en marcha el equipo es crear contraseñas administrativas y de usuario".

8. Precio. Sin pretender que Windows sea gratuito, la fijación de precios basada en una estrategia de múltiples versiones presiona a comprar la edición “más completa, “más potente” en teoría, (léase versión Ultimate) y confunde al usuario cuando básicamente es lo mismo. Windows, como hace Linux o Mac OS X debería comercializarse en dos versiones, una para equipos de escritorio y otra para servidores.

9. Aplicaciones instaladas. 10 Things opina que al igual que en Linux las principales aplicaciones se incluyen con la instalación del sistema operativo, de forma similar debería ocurrir en Windows. No será sencillo y para muchos usuarios que prefieren un sistema lo más ligero posible e instalar después las herrameintas que necesite, hasta desaconsejable. Además, esto choca con el negocio de terceras compañías que desarrollan infinidad de aplicaciones para Windows y las propias de Microsoft de pago como la suite ofimática Office. Así mismo, las investigaciones y sanciones de las autoridades antimonopolio están obligando a Microsoft a retirar aplicaciones y herramientas gratuitas incluidas "de serie" con el sistema operativo.

10. Detección de hardware. Aunque el soporte de hardware para Windows es infinitamente superior al de Linux (lamentablemente), no ocurre lo mismo con las herramientas incorporadas para detección y gestión del mismo, especialmente cuando algún componente no es reconocido por Windows. Información que sí proporciona herramientas incluidas por defecto en Linux por ejemplo con el comando dmesg o con la herramienta de control de hardware que ofrece software propietario a utilizar.
Seguro que tienes tu propia idea para mejorar Windows a base de funciones de Linux. Te invitamos a participar en los comentarios y procuraremos hacernos eco del artículo contrario: "Mejorar Linux con Windows".

Fuente: Rafaela

viernes, 20 de noviembre de 2009

Klaus Knopper ha lanzado KNOPPIX 6.2



Klaus Knopper ha lanzado KNOPPIX 6.2, una nueva versión de la popular distribución Live CD/DVD basada en Debian y con LXDE como escritorio predeterminado: "La actual versión 6.2 se ha actualizado completamente desde Debian Lenny 'Testing' y 'Unstable', y utiliza el kernel 2.6.31.6 y X.Org 7.4. Microknoppix es una reescritura completa del sistema de arranque Knoppix desde la versión 6.0 y posteriores, con las siguientes características: alta compatibilidad con la base de Debian; procedimiento de inicio acelerado; LXDE como entorno gráfico (un escritorio muy ligero y rápido con un tiempo de inicio extremadamente corto y con unas necesidades de recursos mínimas); cantidad de software instalado reducido en gran medida en la edición en CD, lo que permite realizar remasters personalizados; configuración de la red a cargo de NetworkManager...".



Fuente: UnderPC

Klaus Knopper ha lanzado KNOPPIX 6.2



Klaus Knopper ha lanzado KNOPPIX 6.2, una nueva versión de la popular distribución Live CD/DVD basada en Debian y con LXDE como escritorio predeterminado: "La actual versión 6.2 se ha actualizado completamente desde Debian Lenny 'Testing' y 'Unstable', y utiliza el kernel 2.6.31.6 y X.Org 7.4. Microknoppix es una reescritura completa del sistema de arranque Knoppix desde la versión 6.0 y posteriores, con las siguientes características: alta compatibilidad con la base de Debian; procedimiento de inicio acelerado; LXDE como entorno gráfico (un escritorio muy ligero y rápido con un tiempo de inicio extremadamente corto y con unas necesidades de recursos mínimas); cantidad de software instalado reducido en gran medida en la edición en CD, lo que permite realizar remasters personalizados; configuración de la red a cargo de NetworkManager...".



Fuente: UnderPC

Klaus Knopper ha lanzado KNOPPIX 6.2



Klaus Knopper ha lanzado KNOPPIX 6.2, una nueva versión de la popular distribución Live CD/DVD basada en Debian y con LXDE como escritorio predeterminado: "La actual versión 6.2 se ha actualizado completamente desde Debian Lenny 'Testing' y 'Unstable', y utiliza el kernel 2.6.31.6 y X.Org 7.4. Microknoppix es una reescritura completa del sistema de arranque Knoppix desde la versión 6.0 y posteriores, con las siguientes características: alta compatibilidad con la base de Debian; procedimiento de inicio acelerado; LXDE como entorno gráfico (un escritorio muy ligero y rápido con un tiempo de inicio extremadamente corto y con unas necesidades de recursos mínimas); cantidad de software instalado reducido en gran medida en la edición en CD, lo que permite realizar remasters personalizados; configuración de la red a cargo de NetworkManager...".



Fuente: UnderPC